Starsev Ionich
Poeta asiduo al portal
Descifrando versos
Pequeña porcelana,
has naufragado en mi soledad,
con tu boca frágil, con tu inocente mirada.
Empiezo a reconocer que soy afortunado,
el pesimismo es un cuento de niños con tu mano.
Quisiera empezar a contar tu parpadear,
a enumerar cada momento inmenso,
en que nos miramos con nerviosismo.
Cada vez te metes más adentro de mí.
Te siento sacar tierra como un cachorro
que, esconde su presa con excitación,
guardando con recelo y con amor su tesoro.
Porque inevitablemente robas parte de mí,
y lo depositas en ti;
a pesar de la atmósfera de temor que niebla mi andar.
A pesar de querer medir cada centímetro...,
juntos conformamos un derrumbe que nos entrelaza,
mientras te miro consternado y se me asoma el amor.
Pequeña porcelana,
has naufragado en mi soledad,
con tu boca frágil, con tu inocente mirada.
Empiezo a reconocer que soy afortunado,
el pesimismo es un cuento de niños con tu mano.
Quisiera empezar a contar tu parpadear,
a enumerar cada momento inmenso,
en que nos miramos con nerviosismo.
Cada vez te metes más adentro de mí.
Te siento sacar tierra como un cachorro
que, esconde su presa con excitación,
guardando con recelo y con amor su tesoro.
Porque inevitablemente robas parte de mí,
y lo depositas en ti;
a pesar de la atmósfera de temor que niebla mi andar.
A pesar de querer medir cada centímetro...,
juntos conformamos un derrumbe que nos entrelaza,
mientras te miro consternado y se me asoma el amor.