Escritor perdido
Poeta recién llegado
Auspiciado por mis sueños,
que gritaron gente del ayer,
veo al bosque arder.
Veo el ojo del humano tras las llamas,
el deseo insano en su pupila aumenta
con las ascuas.
Arder, quemar y respirar
el oscuro humo, tos;
desvarío continuo,
piedad apagada,
conciencia nonata.
Pájaros que vuelan
mirando sus nidos arder,
retoños llorosos
gritan de dolor.
Árbol centenario,
mudo ante la angustia
y la tragedia de ver
a sus hermanos arder;
sabiendo que el fuego
le cerca, que las llamas
le rodean y le abrazan,
que su corteza se incinera
y refuerza con brío las ascuas,
su alma se apaga.
Ojos de desquiciado
que miran su obra infernal,
la admira y la desea
sin ver el daño de su acto.
Grito,
me levanto y sollozo,
viendo que mi sueño
se repite cada verano.
que gritaron gente del ayer,
veo al bosque arder.
Veo el ojo del humano tras las llamas,
el deseo insano en su pupila aumenta
con las ascuas.
Arder, quemar y respirar
el oscuro humo, tos;
desvarío continuo,
piedad apagada,
conciencia nonata.
Pájaros que vuelan
mirando sus nidos arder,
retoños llorosos
gritan de dolor.
Árbol centenario,
mudo ante la angustia
y la tragedia de ver
a sus hermanos arder;
sabiendo que el fuego
le cerca, que las llamas
le rodean y le abrazan,
que su corteza se incinera
y refuerza con brío las ascuas,
su alma se apaga.
Ojos de desquiciado
que miran su obra infernal,
la admira y la desea
sin ver el daño de su acto.
Grito,
me levanto y sollozo,
viendo que mi sueño
se repite cada verano.