claudiorbatisti
claudiorbatisti
No me queda tiempo
No me queda tiempo para vomitar la noche,
hurgo en las grietas de la piel tras los años
y las encuentro quemadas por el humo del tabaco.
La vida me anuncia su remordimiento
por las muchachas con las piernas abiertas,
las de los ojos profundos como la mar,
herida que quiero cerrar y limpiar
llorando de alegría y riendo de mi dolor.
Nada serio solo lagrimas de agua dulce
como pescador que vuelve a casa sin nada.
Mi tristeza conoce aquella cara cansada,
pequeña gran herida, vejez que nunca descansa,
inmolar la vida por fantasmas anteriores.
¿Me quedaré solo para mi funeral?
Las amigas que tengo no saben abrazar
son mujeres sedientas pegadas a un bar
miren ahora el tiempo a contribuido,
creí que la gloria trae nombre, fama y dinero
pero los achaques del cuerpo son la única verdad
que el miedo de morir me mantiene aún hoy con vida
claudiorbatisti
No me queda tiempo para vomitar la noche,
hurgo en las grietas de la piel tras los años
y las encuentro quemadas por el humo del tabaco.
La vida me anuncia su remordimiento
por las muchachas con las piernas abiertas,
las de los ojos profundos como la mar,
herida que quiero cerrar y limpiar
llorando de alegría y riendo de mi dolor.
Nada serio solo lagrimas de agua dulce
como pescador que vuelve a casa sin nada.
Mi tristeza conoce aquella cara cansada,
pequeña gran herida, vejez que nunca descansa,
inmolar la vida por fantasmas anteriores.
¿Me quedaré solo para mi funeral?
Las amigas que tengo no saben abrazar
son mujeres sedientas pegadas a un bar
miren ahora el tiempo a contribuido,
creí que la gloria trae nombre, fama y dinero
pero los achaques del cuerpo son la única verdad
que el miedo de morir me mantiene aún hoy con vida
claudiorbatisti