yscania
Poeta del mundo
Catapultas de Amor
Una lágrima desciende en silencio,
destierra mi pecho y se queda atrapada,
sosteniendo mi desconsuelo
en un desierto de melancolía.
Murallas de amor —altas, frías—
aún rezuman angustia y dolor.
Un beso… un adiós.
La lluvia, testigo fiel, nos cubrió
pronosticando la tragedia,
y en un amanecer sin promesas,
la vida nos condenó
a un destino quebrado,
donde este amor improbable
quedó extraviado.
Catapultas de esperanza
intentan derribar tu prisión,
mientras un espejo empañado
refleja nuestro reencuentro,
que, como un suspiro frágil,
se disuelve en la bruma del tiempo.
Una mirada… una sonrisa… un amor,
quedan suspendidos
en el aire del olvido.
Solo la eternidad los venera,
sin consuelo,
en la penumbra de lo que fue.
Y una vez más,
la vida me castiga con el dolor
de amarte… sin tenerte.
– Yscania Muñoz
Una lágrima desciende en silencio,
destierra mi pecho y se queda atrapada,
sosteniendo mi desconsuelo
en un desierto de melancolía.
Murallas de amor —altas, frías—
aún rezuman angustia y dolor.
Un beso… un adiós.
La lluvia, testigo fiel, nos cubrió
pronosticando la tragedia,
y en un amanecer sin promesas,
la vida nos condenó
a un destino quebrado,
donde este amor improbable
quedó extraviado.
Catapultas de esperanza
intentan derribar tu prisión,
mientras un espejo empañado
refleja nuestro reencuentro,
que, como un suspiro frágil,
se disuelve en la bruma del tiempo.
Una mirada… una sonrisa… un amor,
quedan suspendidos
en el aire del olvido.
Solo la eternidad los venera,
sin consuelo,
en la penumbra de lo que fue.
Y una vez más,
la vida me castiga con el dolor
de amarte… sin tenerte.
– Yscania Muñoz
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