debiloto
Poeta adicto al portal
Los campos cubiertos por la nieve,
apretujados ante la llama del hogar,
mi piel tersa y desnuda, te acaricia,
para fundirse con tu piel y carne.
Mil razones para amarte, se me cruzan,
podría decirte por qué, o tal vez no,
tal vez tu corazón ya lo palpita,
plebeyo gusto es para mí, mírate.
Mientras los copos se acumulan,
de esta nevada de otoño,
el frio es intenso, las estrellas tiritan,
pero en mi corazón palpita de amor.
Ya pretendo amarte con ímpetu,
que mis manos se fundan en tu piel,
hasta que el cansancio se gaste,
en nuestros cuerpos y no quiera seguir.
Cuando pase la nevada,
solo sabrás el porqué de la lujuria,
quedare en tus labios para siempre,
porque mi boca es fuego.
Hacer el amor contigo,
ya ni los copos de nieve evitarían,
al calor de los cuerpos se hacen ríos,
y serán agua bendita de amor.
JUAN CARLOS VILLANUEVA
apretujados ante la llama del hogar,
mi piel tersa y desnuda, te acaricia,
para fundirse con tu piel y carne.
Mil razones para amarte, se me cruzan,
podría decirte por qué, o tal vez no,
tal vez tu corazón ya lo palpita,
plebeyo gusto es para mí, mírate.
Mientras los copos se acumulan,
de esta nevada de otoño,
el frio es intenso, las estrellas tiritan,
pero en mi corazón palpita de amor.
Ya pretendo amarte con ímpetu,
que mis manos se fundan en tu piel,
hasta que el cansancio se gaste,
en nuestros cuerpos y no quiera seguir.
Cuando pase la nevada,
solo sabrás el porqué de la lujuria,
quedare en tus labios para siempre,
porque mi boca es fuego.
Hacer el amor contigo,
ya ni los copos de nieve evitarían,
al calor de los cuerpos se hacen ríos,
y serán agua bendita de amor.
JUAN CARLOS VILLANUEVA