Mi estimada Marisol, las acciones de un representante de gobierno reflejan las opiniones de dicho representante, o bien de una fracción del gobierno... pero no siempre coinciden con las del pueblo.
Ecuador ha recibido miles de venezolanos en su territorio. Se los ha acogido como antes se ha recibido a chinos y libaneses, a chilenos y colombianos, a peruanos y argentinos...
Se los ha recibido con naturalidad, sin grandes aspavientos ni ceremonias.
Se les ha brindado oportunidad a que busquen un medio de vida, y aunque algunos dudan de permanecer en este país (la sombra del socialismo del siglo 21 aún se cierne sobre el gobierno), igual tratan de no pensar en ello y amoldarse a una nueva morada.
Ya se ha vuelto común verlos todavía en grupos cerrados conversando entre ellos, aún desconfiados.
Todavía quedan huellas de populismo en los diarios, en los medios del gobierno que no aceptan que su modelo ha fracasado y que la única salida para sobrevivir es enterrar esa mentalidad voraz y corrupta del llamado SS21 (socialismo del siglo 21).
La situación del país no es la mejor, y la del gobierno es peor... pero al menos hay voluntad para seguir adelante.
La prédica doctrinaria todavía existe, aunque cada día va disminuyendo al no tener el gobierno los recursos para sostener la farsa de un respaldo comprado.
Igual situación ocurrió con los primeros cubanos que llegaron a Ecuador. Estos usaron su viaje como trampolín para huir a las potencias "capitalistas".
Muchos venezolanos tienen también esa idea, usar Ecuador como país de estadía temporal hasta ubicar una tierra de mayor oportunidades.
Conversé personalmente con dos chicas venezolanas en Salcedo, y también con una joven pareja en Guayaquil, todos ellos trabajando en locales de comidas (por mi trabajo me alimento mucho en la calle).
Me dijeron que a pesar de sentirse seguros, no dejan de preocuparse por su país y su gente.
También expresaron su extrañeza por la forma como eran tratados, con una cierta distancia respetuosa en las palabras y en contrapeso mucha calidez en los gestos. Esto me supieron decir que los desubicaba un poco por cuanto no sabían la forma correcta de reaccionar.
Como contraparte les manifesté que en cambio para los ecuatorianos era extraño encontrar en los supermercados un producto desconocido por completo... la harina pan.
Claro está que apenas y cubre una pequeña sección en un piso de la estantería (un espacio muy pequeño), pero ya está visible y a la venta (el sábado de compras revisé una de estas harinas y noté que los traen de Colombia).
E incluso se me hizo extraño que una de las mayores cadenas de supermercados subió una receta de arepas a su sitio web... (
http://www.supermaxi.com/cocina-y-nutricion/recetas/arepas-rellenas/ )
De respuesta recibí gestos mezclados entre pena y alegría... las palabras no brotaron, simplemente esas caras de sorpresa dijeron mucho más de lo que esperaba escuchar.
Al fin y al cabo, a veces es mejor dejar que los gestos hablen más que las palabras.
Un abrazo solidario desde Guayaquil - Ecuador.