Paco Valiente
Poeta que no puede vivir sin el portal
Mi soledad desapareció en estos versos,
anoche la luna se acostó a mi lado
mientras yo buscaba escaleras hacia ella,
suave como una nana su piel era mía,
la besé con poemas recién nacidos,
me desnudó de sueños irrealizables
con su mirada blanca como su rostro,
más tarde me quede dormido
en un cráter de mi tamaño,
esta mañana al despertar el sol reía
y un perfume de estrellas
emanaba de mi lecho selenita.
anoche la luna se acostó a mi lado
mientras yo buscaba escaleras hacia ella,
suave como una nana su piel era mía,
la besé con poemas recién nacidos,
me desnudó de sueños irrealizables
con su mirada blanca como su rostro,
más tarde me quede dormido
en un cráter de mi tamaño,
esta mañana al despertar el sol reía
y un perfume de estrellas
emanaba de mi lecho selenita.
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