Nommo
Poeta veterano en el portal
Ella era la mejor persona del mundo.
Como tantas y tantas otras.
Muy fecunda.
Tierra fértil, entre lo vasto y lo profundo.
Se me escapaba de las manos. Trotaba y galopaba en los números circenses.
Era yegua obscura y ágil, por entre los aros de fuego.
A veces, frágil, por su complejo de superioridad, o Ego.
Me ponía furioso, pero aprendí del Señor, a estar exento de enojo, o de risa.
Así que ahora, vuelve a mí, con mucha prisa.
La acaricio y monto encima suya. Vamos como el viento, raudos, al rancho grande.
Allí, nos recibe el capataz, mande quien mande.
¿ Quién vive ? Montaraz y agreste.
¿ Quién sois ? Bajando del campanario.
¿ Quo vadis, dónde vas ? Al Servicio Militar de nuestra madre patria, colega.
Qué gran lío. Me enamoro.
Mi chica me hace dudar, bajo las estrellas.
Y la voy a besar, pero pertenece a la raza equina.
¡ Oh, no ! Equivoqué mi destino.
Tendré que empezar de nuevo.
Como tantas y tantas otras.
Muy fecunda.
Tierra fértil, entre lo vasto y lo profundo.
Se me escapaba de las manos. Trotaba y galopaba en los números circenses.
Era yegua obscura y ágil, por entre los aros de fuego.
A veces, frágil, por su complejo de superioridad, o Ego.
Me ponía furioso, pero aprendí del Señor, a estar exento de enojo, o de risa.
Así que ahora, vuelve a mí, con mucha prisa.
La acaricio y monto encima suya. Vamos como el viento, raudos, al rancho grande.
Allí, nos recibe el capataz, mande quien mande.
¿ Quién vive ? Montaraz y agreste.
¿ Quién sois ? Bajando del campanario.
¿ Quo vadis, dónde vas ? Al Servicio Militar de nuestra madre patria, colega.
Qué gran lío. Me enamoro.
Mi chica me hace dudar, bajo las estrellas.
Y la voy a besar, pero pertenece a la raza equina.
¡ Oh, no ! Equivoqué mi destino.
Tendré que empezar de nuevo.