Spasst
Poeta asiduo al portal
El rojo pan del ocaso
bañaba el cielo de aquella tarde,
era primavera.
Mostrábamos nuestro mejor secreto,
gritando en silencio,
las entrañas de tan histórica ciudad,
tan solo presumiendo de nuestra fortuna.
Juntos, nos distanciamos,
no esperaba encontrar
tan hermosa y tímida flor.
La noche corría: risas, arte, música,
surcaban cada espacio.
Saltó sólo una chispa,
prendieron tantos fuegos.*
Como jarro de agua fría
se encendieron las luces,
entró la luz del día,
buscamos el after.
La luciérnaga se apagaba,
los compañeros se desvanecían,
la despedida se acercaba.
Me dijiste donde estarías,
yo donde encontrarme.
Error no concertanos.
Ahora sólo quedan cenizas.
Examino aletargado
si tu brote verde
amanece rasgando el ascético jardín
que bien indagar quisiste.
Baja postura, condenada al fracaso,
pero ¿qué puede vencer al orgullo?
Si esto era, ¿ahora qué?
Abandonado a tu interés,
y tú al mío, tal vez.
Por desidia no lo creo,
deseoso que orquestaras tal entropía.
¿Qué futuro puede esperar el inmovilismo?
bañaba el cielo de aquella tarde,
era primavera.
Mostrábamos nuestro mejor secreto,
gritando en silencio,
las entrañas de tan histórica ciudad,
tan solo presumiendo de nuestra fortuna.
Juntos, nos distanciamos,
no esperaba encontrar
tan hermosa y tímida flor.
La noche corría: risas, arte, música,
surcaban cada espacio.
Saltó sólo una chispa,
prendieron tantos fuegos.*
Como jarro de agua fría
se encendieron las luces,
entró la luz del día,
buscamos el after.
La luciérnaga se apagaba,
los compañeros se desvanecían,
la despedida se acercaba.
Me dijiste donde estarías,
yo donde encontrarme.
Error no concertanos.
Ahora sólo quedan cenizas.
Examino aletargado
si tu brote verde
amanece rasgando el ascético jardín
que bien indagar quisiste.
Baja postura, condenada al fracaso,
pero ¿qué puede vencer al orgullo?
Si esto era, ¿ahora qué?
Abandonado a tu interés,
y tú al mío, tal vez.
Por desidia no lo creo,
deseoso que orquestaras tal entropía.
¿Qué futuro puede esperar el inmovilismo?
Última edición: