Lirae
Poeta que considera el portal su segunda casa
No me quiero detener en el camino,
pues me quedo sin voz y sin sentido.
Necesito llegar a ti,
me urge abrazar tu piel,
para mantenerme viva.
En este tiempo de espera,
requiero tus romances,
mi tañedor de dulces cantos.
Revélame melodías de esperanza,
mi músico con labios de ángel,
para que sobre mi descienda tu confianza y
mi casa se llene del óleo de tu presencia.
Quiero ir de tu mano andando en este valle,
que seco y maltratado por el dorado,
de aspecto áspero y desolado,
nos muestra un yermo y árido horizonte.
Con todo, vivo con la certidumbre
de tus besos en el camino.
Son ellos manantiales, amado mío.
Lluvias que sin caer del cielo,
llenan de agua mi garganta.
Desaparece mi sed, me sacio.
Y por cada beso, construyo un altar
para que cualquier retroceso,
me recuerde cada uno de ellos.
SHA.