dragon_ecu
Esporádico permanente
De entrada el título refleja el objetivo: exponer sobre las diferentes pirámides de poder que se han formado en nuestra historia reciente.
Y de entrada también expongo la pirámide más señalada y satanizada: El capitalismo.
Esta, a modo de introducción al concepto de pirámide de poder.
El “capitalismo”, tal como se la izquierda lo entiende, toma su significado desde que Carlos Marx lo plantea en su obra “el capital”.
En esta misma obra, Carlos Marx habla de dos conceptos poderosos pero peligrosos, tanto por lo erróneos como por las implicaciones de violencia que contienen.
El primer concepto es que la sociedad ha sufrido una evolución siempre progresista (evolución positiva o de avance).
El segundo concepto es que dicha evolución no se ha presentado sola y espontánea, sino que ha sido resultado de una revolución, o enfrentamiento de fuerzas.
El primer concepto de evolución siempre avanzando es falso, por cuanto han existido involuciones, o retrocesos en ciertos pasos evolutivos, motivados principalmente por el cambio del medio.
Por ejemplo el cambio de un medio altamente rico en cantidad, calidad y variedad de alimentos, a otro con escasez, termina obligando a que las especies retrocedan en cuanto a tamaño y fuerza, so pena de acortar su vida a un nivel tal que impida su reproducción (continuidad de la especie).
Otro ejemplo es la competencia entre especies, o incluso entre subespecies del mismo ramal, como por ejemplo lo acontecido entre los Neanderthal y los Cromañón.
El segundo concepto de la revolución como única fuente de progreso es también falso. Tal como expresamos en los ejemplos anteriores es fácil concluir que existieron otras causas aparte de las luchas entre grupos sociales.
¿Dónde se hallan los peligros de ambas ideas?
El peligro se halla en que juntas ambas ideas legitiman la guerra por el poder y lo presentan como única forma de avance y único camino para una justicia social.
No se percatan que al legalizar una guerra ya están rompiendo el respeto a las leyes de ambos bandos.
En realidad, el capitalismo (junto con todas las formas estructurales), se resumen a una simple imagen: la pirámide de poder.
Desde los inicios de la especie humana, han existido diferencias entre los individuos. Unos más fuertes, otros más hábiles, otros más sociables, etc. Esto ha llevado a que exista un liderazgo único, o bien liderazgos momentáneos según la actividad o condición que se esté pasando.
Esto viene desde las parejas de macho-hembra alfas, al grupo matriarcal, al grupo patriarcal, a los líderes guerreros, a los líderes administradores, a los líderes políticos, a los líderes económicos, a los líderes sociales, a los líderes científicos y técnicos, etc.
No es extraño entonces que se forme una organización piramidal, con pocos elementos en la punta y una gran mayoría en la base.
Esto se ve en las literaturas griegas, romanas, judías, cristianas, musulmanas, hindúes, etc.
Un ejemplo es el libro del éxodo, donde se indica claramente que se deben designar cabezas de liderazgo sobre grupos de mil, cien, cincuenta y diez hombres.
O el clásico orden romano de contubernios, centurias, manípulos, cohortes y legiones.
El orden tanto militar como administrativo ha estado entonces organizado en pirámide.
Y lo mismo ha ocurrido no solo en cada civilización, sino también en cada aspecto de los pueblos.
Desde la organización familiar con los más ancianos a la cabeza y los descendientes más jóvenes en la base.
Igual en lo militar, político y administrativo. Y sin dejar de lado el aspecto religioso y hasta el lado cultural.
Ocurre entonces que según las necesidades, un grupo humano puede contar con una o más pirámides en su interior: una pirámide social, una pirámide económica, una pirámide militar, una pirámide política, una pirámide religiosa, y hasta pirámides sexuales o pirámides de ilegalidades.
Sin importar a que ideología o actividad se refiera, si participan dos o más personas, se presenta la pirámide.
Luego de esta introducción, me referiré de aquí en más a la pirámide poder como nombre genérico, por cuanto cada pirámide (sea cual sea) involucra que hay diferencias en los poderes a distintos niveles.
Una gran mayoría supone que a mayor nivel corresponde mayor poder (este es un error común).
Un mayor nivel dentro de la pirámide no necesariamente conlleva mayor poder.
La realidad es que a mayor nivel dentro de la pirámide le corresponde una mayor responsabilidad.
Sucede que debido a que aumenta la responsabilidad en cada nivel superior, los que acceden a subir solicitan (o se toman) poderes que les permitan hacer frente a dicha responsabilidad.
En cada ocasión que alguien “sube un peldaño” y no le dan más responsabilidad, significa que en realidad no ha subido nada.
Y a los que habiendo subido se les asigna más responsabilidad, pero no les permiten tomar las decisiones o acciones de dicho cargo, podrá tal vez lograr resultados, pero el riesgo/costo será tan elevado que en poco tiempo terminan arrepentidos y tratando de regresar o cambiar de posición.
Como se den las relaciones dentro de esta pirámide de poder, depende en gran manera de sus integrantes. Otro tanto son el medio y sus cambios de entorno.
La estructura piramidal no incide en nada sobre las relaciones de sus ocupantes.
Son sus integrantes los que definen las reglas, procedimientos y protocolos a seguirse, o bien a desconocerse.
Por decirlo de una forma gráfica, no es la estructura la que define a un edificio como hospital, sino la presencia de pacientes. Otro tanto pasa con las iglesias de antaño que hoy día son centros de diversión nocturna o hasta hoteles.
Ya con esto en claro vamos al toro por los cuernos:
Capitalismo; socialismo; comunismo; totalitarismo; fascismo; liberalismo… y otros más.
Todos funcionan con estructura piramidal (inclusive el anarquismo).
Entonces, ¿cuáles son sus diferencias?
Las diferencias entre todos estos -ismos- se enfocan en dos áreas:
1.- A que aspecto se enfocan (político, religioso, económico, social… etc.).
2.- Las reglas de ascenso y descenso dentro de la pirámide.
Veamos a cada uno.
El capitalismo se centra en el aspecto económico, luego los niveles logrados son por resultados netamente económicos, y no involucra quien logró mayores ingresos, ni quien logró mayores ahorros, sino quién pudo manejar sus ingresos en un flujo sostenible (ahora y a futuro). La sostenibilidad constante es la verdadera medida de liderazgo dentro del capitalismo.
El socialismo parte con la captación del poder económico, sea propio o ajeno, y luego lo usa como plataforma política. Se centra en el poder político, financiado claro está por el poder económico.
Su medida se basa en el liderazgo político, lo que deja las reglas de medición en manos de los líderes más altos. Lo que conlleva a que en cada cambio de liderazgo principal se produzcan drásticos cambios en toda la estructura.
Debido a su objetivo no económico, es normal que sufra colapsos, mismos que se solventan únicamente por el nivel de aceptación de sus seguidores.
El comunismo, junto al anarquismo, se centra en la transformación de pirámides grandes en cientos y miles de pequeñas pirámides. En este caso comprende no solo las pirámides sociales y políticas, sino también las económicas.
Esto último involucra el retorno a los microcentros de producción, con el correspondiente aumento de desperdicio, ineficiencia, mayores costos y por ende aumentando el punto de equilibrio del rédito a valores tales que serán injustificable muchas formas de producción.
Lo que al final en lugar de producir bienestar resulta en carencia y especulación criminal.
La diferencia entre comunismo y anarquismo estriba en su estrategia para llegar a las micropirámides.
El comunismo primero busca tomarse todas las pirámides de su entorno, para luego generar una macro pirámide única. Esta macro pirámide se desarmaría en miles de pirámides micro, claro está según plan debidamente estudiado y analizado. Aunque nunca han logrado formar la macro pirámide única.
El anarquismo en cambio parte de las pirámides actuales, tratando directamente de desintegrarlas en micro pirámides. No hay plan ni estudio, es solo actuar directamente en desarmar las pirámides estén donde estén.
El fascismo, el nacional-socialismo, y el socialismo-capitalista de estado. Se basan todos ellos en una pirámide económica pero cuyos resultados se miden por la acción política.
En cada caso se recurre al capitalismo de estado, o toma de los bienes privados, para que produzcan lo que el estado decida, al precio que fije, y con las ganancias que dicte el estado.
Ejemplos fueron la Italia de Mussolini (fascismo), la Alemania de Hitler (nacional-socialismo), y la URSS de Stalin (socialismo-capitalismo de estado).
Puesto que se basa en una pirámide económica, al inicio se dan facilidades para la producción y captación de recursos, principalmente en mercados extranjeros , a fin de obtener divisas fuertes.
Ejemplos típicos son los acuerdos comerciales donde un país compra bienes a otro, pero en lugar de pagar con dinero se paga con producción nacional, ya sea petróleo, armamento, radios, o hasta profesionales como médicos, deportistas, científicos, etc.
Esto termina en un verdadero estado esclavista, mismo que para sostenerse deberá aislarse y bombardear con propaganda a su población para que note su situación sin pautas externas de comparación.
Lo que diferencia al fascismo del nazismo y del socialismo capitalista de estado, es el valor (cívico o humano) principalmente empleado en su maquinaria de propaganda.
Además de estos tres anteriores, que bien caben dentro de las calificaciones de sistemas totalitarios, existe una cuarta rama a menudo etiquetada con varios nombres, todos ellos originados y difundidos por los sistemas totalitarios antes mencionados.
Tenemos el mercantilismo, a menudo etiquetado como liberalismo, capitalismo, o neo-liberalismo.
El mercantilismo o capitalismo político (oportunismo), es en esencia una pirámide económica, cuya medición se basa en la consecución pronta de resultados. No les interesa el poder político.
Este considera el poder político como temporal en lugar de su real interés de servicio permanente.
Debido a esto es la celeridad por aprovechar el poder político y acelerar resultados económicos. Aun cuando la mayoría de veces surge en el ámbito político para saltar al sector económico, se han dado casos en la dirección contraria.
Es pues una pirámide temporal cuya duración depende principalmente de la fortaleza de los grupos políticos y su permanencia en el poder.
Debido a la importancia de la fuerza como factor de permanencia, es que a menudo buscan el apoyo armado; ya sea legal de militares y policías; o ilegal de mafias, guerrillas y mercenarios.
A diferencia de los anteriores (fascismo, nazismo y social-capitalismo), el mercantilismo se fija una duración por lo que procura medidas de protección para cuando su tiempo termine.
El liberalismo ha recibido tantos ataques que ha menudo su verdadero significado es desconocido, por lo que termina llamándose liberalismo a lo que no es liberalismo.
El liberalismo es una pirámide social, y su medida es la cantidad de aportes de cada individuo a que se integren nuevos individuos de manera libre y voluntaria a dicha pirámide.
En este sentido posee mucha similitud con los principios masónicos (otra pirámide a menudo criticada y víctima de todo tipo de etiquetas).
Tomando la libertad como principio, se expande dicha libertad al pensamiento individual, al derecho a la propiedad individual, al derecho al progreso y bienestar individual, al derecho al respeto individual propio y de los demás. Pero no es individualista.
Debido a las proyecciones de libertad en prácticamente todos los campos, es que se han dado incursiones en el campo económico, científico, legal, etc.
Es la rama económica la que mayores ataques recibe por parte de quienes consideran a la libertad económica un peligro.
Debido a que su objetivo no incluye la captación de poder, no se considera al liberalismo como integrante de las pirámides de poder.
Antecedentes o condiciones previas para el surgimiento de cada pirámide de poder:
Las pirámides pueden surgir espontáneamente en cualquier lugar o fecha, pero muy pocas prosperan a un nivel donde se hacen notorias.
Existen ciertas condiciones que sirven de terreno fértil, como por ejemplo : sentimientos de descontento, economía en declive, carencias o necesidades vitales insatisfechas.
Cada una de estas condiciones indica que existen oportunidades de progreso que se están desperdiciando, bien sea por desconocimiento o por restricciones legales o morales.
Es en esta situación de descontento donde algunos aprovechan y otros no, y aunque pueda resultar algún afectado a pérdida, la realidad es que una gran mayoría se auto-proclaman víctimas sin serlo.
Mientras que otra facción termina siendo víctima sin saberlo.
La lucha por el poder desconoce las reglas por lo que a menudo algunos se intentan meter en otras pirámides que no tienen nada de poder económico o político. Tienen sed de poder por solo tener y beber el poder.
Fuera de estas pirámides sin mayor incidencia, los hechos no pasan más allá de momento jocosos.
Empero en las pirámides de poder político y económico las apuestas y riesgos son altas, igual que las recompensas.
La conjugación de esos tres apetitos, por el poder económico, por el poder político, y del poder por la sensación de poder son la clave del surgimiento de corrupción dentro de la pirámide, y por ende en toda su estructura.
¿Qué se necesita para que se germine el capitalismo?
Básicamente leyes que permitan la libre competencia , y que ante diferencias de condiciones se brinde apoyo no económico a los sectores más débiles.
¿Qué se necesita para que se germine el socialismo?
Principalmente un grupo desentonado del sistema. Puede ser un aspecto cultural, económico, racial, o ideológico. Basta una razón de antagonismo para hacer de esa la base de lucha de clases (culturales, económicas, raciales, ideológicas...).
¿Qué se necesita para que se germine el comunismo?
A más de un grupo socialista, requiere además un grupo armado que de fuerza a sus actividades.
¿Qué se necesita para que germine el anarquismo?
Odio o resentimiento cualquiera que se enfoque en destruir las pirámides de poder.
¿Qué se necesita para que germine el fascismo?
La figura viva del guía mesiánico, omnipotente y omnipresente. Y un grupo de seguidores armados.
¿Qué se necesita para que germine el nacional-socialismo?
Un grupo socialista armado con odio racista y un líder con mayor odio.
¿Qué se necesita para que germine el socialismo económico, o capitalismo de estado?
Un grupo de economistas socialistas secundado por un grupo armado.
¿Qué se necesita para que germine el mercantilismo?
Permitir que los líderes económicos y los líderes políticos hagan negocios a espaldas del resto.
¿Qué se necesita para que germine el liberalismo?
Sinceridad y responsabilidad individual.
Y ante todo esto resta preguntar:
¿Qué podemos hacer para que ninguna pirámide de poder llegue a tal altura que someta y abuse de sus bases?
Lo grave de un líder torpe o peligroso no es que haya llegado al liderazgo, sino que se mantenga en esa posición.
Por este motivo existen el principio de la temporalidad del poder, y la sucesión de cargos.
Esto permite que cada cierto tiempo la estructura se limpie y no se termine derrumbada por ser consumida desde adentro.
Este principio lo comparte también el sistema demócrata, al especificar la duración del cargo y la observación de su desempeño, siendo el electo removible de su cargo en cuanto demuestre su ineptitud para el mismo.
Habrá pues entonces cargos basados en un tiempo fijo, y otros basados en la duración de una situación específica (como una tragedia).
Pero en ningún momento habrán cargos permanentes ni heredables al estilo de las antiguas monarquías.
(Continuará).
Y de entrada también expongo la pirámide más señalada y satanizada: El capitalismo.
Esta, a modo de introducción al concepto de pirámide de poder.
El “capitalismo”, tal como se la izquierda lo entiende, toma su significado desde que Carlos Marx lo plantea en su obra “el capital”.
En esta misma obra, Carlos Marx habla de dos conceptos poderosos pero peligrosos, tanto por lo erróneos como por las implicaciones de violencia que contienen.
El primer concepto es que la sociedad ha sufrido una evolución siempre progresista (evolución positiva o de avance).
El segundo concepto es que dicha evolución no se ha presentado sola y espontánea, sino que ha sido resultado de una revolución, o enfrentamiento de fuerzas.
El primer concepto de evolución siempre avanzando es falso, por cuanto han existido involuciones, o retrocesos en ciertos pasos evolutivos, motivados principalmente por el cambio del medio.
Por ejemplo el cambio de un medio altamente rico en cantidad, calidad y variedad de alimentos, a otro con escasez, termina obligando a que las especies retrocedan en cuanto a tamaño y fuerza, so pena de acortar su vida a un nivel tal que impida su reproducción (continuidad de la especie).
Otro ejemplo es la competencia entre especies, o incluso entre subespecies del mismo ramal, como por ejemplo lo acontecido entre los Neanderthal y los Cromañón.
El segundo concepto de la revolución como única fuente de progreso es también falso. Tal como expresamos en los ejemplos anteriores es fácil concluir que existieron otras causas aparte de las luchas entre grupos sociales.
¿Dónde se hallan los peligros de ambas ideas?
El peligro se halla en que juntas ambas ideas legitiman la guerra por el poder y lo presentan como única forma de avance y único camino para una justicia social.
No se percatan que al legalizar una guerra ya están rompiendo el respeto a las leyes de ambos bandos.
En realidad, el capitalismo (junto con todas las formas estructurales), se resumen a una simple imagen: la pirámide de poder.
Desde los inicios de la especie humana, han existido diferencias entre los individuos. Unos más fuertes, otros más hábiles, otros más sociables, etc. Esto ha llevado a que exista un liderazgo único, o bien liderazgos momentáneos según la actividad o condición que se esté pasando.
Esto viene desde las parejas de macho-hembra alfas, al grupo matriarcal, al grupo patriarcal, a los líderes guerreros, a los líderes administradores, a los líderes políticos, a los líderes económicos, a los líderes sociales, a los líderes científicos y técnicos, etc.
No es extraño entonces que se forme una organización piramidal, con pocos elementos en la punta y una gran mayoría en la base.
Esto se ve en las literaturas griegas, romanas, judías, cristianas, musulmanas, hindúes, etc.
Un ejemplo es el libro del éxodo, donde se indica claramente que se deben designar cabezas de liderazgo sobre grupos de mil, cien, cincuenta y diez hombres.
O el clásico orden romano de contubernios, centurias, manípulos, cohortes y legiones.
El orden tanto militar como administrativo ha estado entonces organizado en pirámide.
Y lo mismo ha ocurrido no solo en cada civilización, sino también en cada aspecto de los pueblos.
Desde la organización familiar con los más ancianos a la cabeza y los descendientes más jóvenes en la base.
Igual en lo militar, político y administrativo. Y sin dejar de lado el aspecto religioso y hasta el lado cultural.
Ocurre entonces que según las necesidades, un grupo humano puede contar con una o más pirámides en su interior: una pirámide social, una pirámide económica, una pirámide militar, una pirámide política, una pirámide religiosa, y hasta pirámides sexuales o pirámides de ilegalidades.
Sin importar a que ideología o actividad se refiera, si participan dos o más personas, se presenta la pirámide.
Luego de esta introducción, me referiré de aquí en más a la pirámide poder como nombre genérico, por cuanto cada pirámide (sea cual sea) involucra que hay diferencias en los poderes a distintos niveles.
Una gran mayoría supone que a mayor nivel corresponde mayor poder (este es un error común).
Un mayor nivel dentro de la pirámide no necesariamente conlleva mayor poder.
La realidad es que a mayor nivel dentro de la pirámide le corresponde una mayor responsabilidad.
Sucede que debido a que aumenta la responsabilidad en cada nivel superior, los que acceden a subir solicitan (o se toman) poderes que les permitan hacer frente a dicha responsabilidad.
En cada ocasión que alguien “sube un peldaño” y no le dan más responsabilidad, significa que en realidad no ha subido nada.
Y a los que habiendo subido se les asigna más responsabilidad, pero no les permiten tomar las decisiones o acciones de dicho cargo, podrá tal vez lograr resultados, pero el riesgo/costo será tan elevado que en poco tiempo terminan arrepentidos y tratando de regresar o cambiar de posición.
Como se den las relaciones dentro de esta pirámide de poder, depende en gran manera de sus integrantes. Otro tanto son el medio y sus cambios de entorno.
La estructura piramidal no incide en nada sobre las relaciones de sus ocupantes.
Son sus integrantes los que definen las reglas, procedimientos y protocolos a seguirse, o bien a desconocerse.
Por decirlo de una forma gráfica, no es la estructura la que define a un edificio como hospital, sino la presencia de pacientes. Otro tanto pasa con las iglesias de antaño que hoy día son centros de diversión nocturna o hasta hoteles.
Ya con esto en claro vamos al toro por los cuernos:
Capitalismo; socialismo; comunismo; totalitarismo; fascismo; liberalismo… y otros más.
Todos funcionan con estructura piramidal (inclusive el anarquismo).
Entonces, ¿cuáles son sus diferencias?
Las diferencias entre todos estos -ismos- se enfocan en dos áreas:
1.- A que aspecto se enfocan (político, religioso, económico, social… etc.).
2.- Las reglas de ascenso y descenso dentro de la pirámide.
Veamos a cada uno.
El capitalismo se centra en el aspecto económico, luego los niveles logrados son por resultados netamente económicos, y no involucra quien logró mayores ingresos, ni quien logró mayores ahorros, sino quién pudo manejar sus ingresos en un flujo sostenible (ahora y a futuro). La sostenibilidad constante es la verdadera medida de liderazgo dentro del capitalismo.
El socialismo parte con la captación del poder económico, sea propio o ajeno, y luego lo usa como plataforma política. Se centra en el poder político, financiado claro está por el poder económico.
Su medida se basa en el liderazgo político, lo que deja las reglas de medición en manos de los líderes más altos. Lo que conlleva a que en cada cambio de liderazgo principal se produzcan drásticos cambios en toda la estructura.
Debido a su objetivo no económico, es normal que sufra colapsos, mismos que se solventan únicamente por el nivel de aceptación de sus seguidores.
El comunismo, junto al anarquismo, se centra en la transformación de pirámides grandes en cientos y miles de pequeñas pirámides. En este caso comprende no solo las pirámides sociales y políticas, sino también las económicas.
Esto último involucra el retorno a los microcentros de producción, con el correspondiente aumento de desperdicio, ineficiencia, mayores costos y por ende aumentando el punto de equilibrio del rédito a valores tales que serán injustificable muchas formas de producción.
Lo que al final en lugar de producir bienestar resulta en carencia y especulación criminal.
La diferencia entre comunismo y anarquismo estriba en su estrategia para llegar a las micropirámides.
El comunismo primero busca tomarse todas las pirámides de su entorno, para luego generar una macro pirámide única. Esta macro pirámide se desarmaría en miles de pirámides micro, claro está según plan debidamente estudiado y analizado. Aunque nunca han logrado formar la macro pirámide única.
El anarquismo en cambio parte de las pirámides actuales, tratando directamente de desintegrarlas en micro pirámides. No hay plan ni estudio, es solo actuar directamente en desarmar las pirámides estén donde estén.
El fascismo, el nacional-socialismo, y el socialismo-capitalista de estado. Se basan todos ellos en una pirámide económica pero cuyos resultados se miden por la acción política.
En cada caso se recurre al capitalismo de estado, o toma de los bienes privados, para que produzcan lo que el estado decida, al precio que fije, y con las ganancias que dicte el estado.
Ejemplos fueron la Italia de Mussolini (fascismo), la Alemania de Hitler (nacional-socialismo), y la URSS de Stalin (socialismo-capitalismo de estado).
Puesto que se basa en una pirámide económica, al inicio se dan facilidades para la producción y captación de recursos, principalmente en mercados extranjeros , a fin de obtener divisas fuertes.
Ejemplos típicos son los acuerdos comerciales donde un país compra bienes a otro, pero en lugar de pagar con dinero se paga con producción nacional, ya sea petróleo, armamento, radios, o hasta profesionales como médicos, deportistas, científicos, etc.
Esto termina en un verdadero estado esclavista, mismo que para sostenerse deberá aislarse y bombardear con propaganda a su población para que note su situación sin pautas externas de comparación.
Lo que diferencia al fascismo del nazismo y del socialismo capitalista de estado, es el valor (cívico o humano) principalmente empleado en su maquinaria de propaganda.
Para el fascismo es la patria (nacionalismo o estatismo).
Para el nazismo es la patria aria (nacionalismo y racismo).
Para el socialismo capitalista de estado es la patria internacional (expansionismo).
Para el nazismo es la patria aria (nacionalismo y racismo).
Para el socialismo capitalista de estado es la patria internacional (expansionismo).
Además de estos tres anteriores, que bien caben dentro de las calificaciones de sistemas totalitarios, existe una cuarta rama a menudo etiquetada con varios nombres, todos ellos originados y difundidos por los sistemas totalitarios antes mencionados.
Tenemos el mercantilismo, a menudo etiquetado como liberalismo, capitalismo, o neo-liberalismo.
El mercantilismo o capitalismo político (oportunismo), es en esencia una pirámide económica, cuya medición se basa en la consecución pronta de resultados. No les interesa el poder político.
Este considera el poder político como temporal en lugar de su real interés de servicio permanente.
Debido a esto es la celeridad por aprovechar el poder político y acelerar resultados económicos. Aun cuando la mayoría de veces surge en el ámbito político para saltar al sector económico, se han dado casos en la dirección contraria.
Es pues una pirámide temporal cuya duración depende principalmente de la fortaleza de los grupos políticos y su permanencia en el poder.
Debido a la importancia de la fuerza como factor de permanencia, es que a menudo buscan el apoyo armado; ya sea legal de militares y policías; o ilegal de mafias, guerrillas y mercenarios.
A diferencia de los anteriores (fascismo, nazismo y social-capitalismo), el mercantilismo se fija una duración por lo que procura medidas de protección para cuando su tiempo termine.
El liberalismo ha recibido tantos ataques que ha menudo su verdadero significado es desconocido, por lo que termina llamándose liberalismo a lo que no es liberalismo.
El liberalismo es una pirámide social, y su medida es la cantidad de aportes de cada individuo a que se integren nuevos individuos de manera libre y voluntaria a dicha pirámide.
En este sentido posee mucha similitud con los principios masónicos (otra pirámide a menudo criticada y víctima de todo tipo de etiquetas).
Tomando la libertad como principio, se expande dicha libertad al pensamiento individual, al derecho a la propiedad individual, al derecho al progreso y bienestar individual, al derecho al respeto individual propio y de los demás. Pero no es individualista.
Debido a las proyecciones de libertad en prácticamente todos los campos, es que se han dado incursiones en el campo económico, científico, legal, etc.
Es la rama económica la que mayores ataques recibe por parte de quienes consideran a la libertad económica un peligro.
Debido a que su objetivo no incluye la captación de poder, no se considera al liberalismo como integrante de las pirámides de poder.
Antecedentes o condiciones previas para el surgimiento de cada pirámide de poder:
Las pirámides pueden surgir espontáneamente en cualquier lugar o fecha, pero muy pocas prosperan a un nivel donde se hacen notorias.
Existen ciertas condiciones que sirven de terreno fértil, como por ejemplo : sentimientos de descontento, economía en declive, carencias o necesidades vitales insatisfechas.
Cada una de estas condiciones indica que existen oportunidades de progreso que se están desperdiciando, bien sea por desconocimiento o por restricciones legales o morales.
Es en esta situación de descontento donde algunos aprovechan y otros no, y aunque pueda resultar algún afectado a pérdida, la realidad es que una gran mayoría se auto-proclaman víctimas sin serlo.
Mientras que otra facción termina siendo víctima sin saberlo.
La lucha por el poder desconoce las reglas por lo que a menudo algunos se intentan meter en otras pirámides que no tienen nada de poder económico o político. Tienen sed de poder por solo tener y beber el poder.
Fuera de estas pirámides sin mayor incidencia, los hechos no pasan más allá de momento jocosos.
Empero en las pirámides de poder político y económico las apuestas y riesgos son altas, igual que las recompensas.
La conjugación de esos tres apetitos, por el poder económico, por el poder político, y del poder por la sensación de poder son la clave del surgimiento de corrupción dentro de la pirámide, y por ende en toda su estructura.
¿Qué se necesita para que se germine el capitalismo?
Básicamente leyes que permitan la libre competencia , y que ante diferencias de condiciones se brinde apoyo no económico a los sectores más débiles.
¿Qué se necesita para que se germine el socialismo?
Principalmente un grupo desentonado del sistema. Puede ser un aspecto cultural, económico, racial, o ideológico. Basta una razón de antagonismo para hacer de esa la base de lucha de clases (culturales, económicas, raciales, ideológicas...).
¿Qué se necesita para que se germine el comunismo?
A más de un grupo socialista, requiere además un grupo armado que de fuerza a sus actividades.
¿Qué se necesita para que germine el anarquismo?
Odio o resentimiento cualquiera que se enfoque en destruir las pirámides de poder.
¿Qué se necesita para que germine el fascismo?
La figura viva del guía mesiánico, omnipotente y omnipresente. Y un grupo de seguidores armados.
¿Qué se necesita para que germine el nacional-socialismo?
Un grupo socialista armado con odio racista y un líder con mayor odio.
¿Qué se necesita para que germine el socialismo económico, o capitalismo de estado?
Un grupo de economistas socialistas secundado por un grupo armado.
¿Qué se necesita para que germine el mercantilismo?
Permitir que los líderes económicos y los líderes políticos hagan negocios a espaldas del resto.
¿Qué se necesita para que germine el liberalismo?
Sinceridad y responsabilidad individual.
Y ante todo esto resta preguntar:
¿Qué podemos hacer para que ninguna pirámide de poder llegue a tal altura que someta y abuse de sus bases?
Lo grave de un líder torpe o peligroso no es que haya llegado al liderazgo, sino que se mantenga en esa posición.
Por este motivo existen el principio de la temporalidad del poder, y la sucesión de cargos.
Esto permite que cada cierto tiempo la estructura se limpie y no se termine derrumbada por ser consumida desde adentro.
Este principio lo comparte también el sistema demócrata, al especificar la duración del cargo y la observación de su desempeño, siendo el electo removible de su cargo en cuanto demuestre su ineptitud para el mismo.
Habrá pues entonces cargos basados en un tiempo fijo, y otros basados en la duración de una situación específica (como una tragedia).
Pero en ningún momento habrán cargos permanentes ni heredables al estilo de las antiguas monarquías.
(Continuará).
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