Géminis 48
M.F.P.
Descansan tus huesos personales
en ese camposanto.
Recuerdo aún la nieve, tan rara, de septiembre;
resbalando yo entre los helados pasillos
de cruces y sarcófagos:
aniversario de tu nacimiento.
Casi como la nieve, de tan blanca, ondeaba
mi conciencia; corrían otros tiempos.
Cuando no sé quién buscó alojamiento
para tu carne herida en la planta catorce;
cuando no sé quién trató con morfina
ese dolor que nunca habías merecido;
cuando no sé quién movía tus manos
como pidiendo ayuda en tu lenta agonía;
cuando no sé quién puso final a tus latidos:
principio de tu muerte,
comienzo del naufragio de mi vida.
Tú, padre, sangre mía,
vives dentro de mí, entero, todo;
así te siento siempre, grabado en mis retinas
y en mi conciencia, sucia por el tiempo.
Géminis 48
Febrero 2008
M.F.P.
en ese camposanto.
Recuerdo aún la nieve, tan rara, de septiembre;
resbalando yo entre los helados pasillos
de cruces y sarcófagos:
aniversario de tu nacimiento.
Casi como la nieve, de tan blanca, ondeaba
mi conciencia; corrían otros tiempos.
Cuando no sé quién buscó alojamiento
para tu carne herida en la planta catorce;
cuando no sé quién trató con morfina
ese dolor que nunca habías merecido;
cuando no sé quién movía tus manos
como pidiendo ayuda en tu lenta agonía;
cuando no sé quién puso final a tus latidos:
principio de tu muerte,
comienzo del naufragio de mi vida.
Tú, padre, sangre mía,
vives dentro de mí, entero, todo;
así te siento siempre, grabado en mis retinas
y en mi conciencia, sucia por el tiempo.
Géminis 48
Febrero 2008
M.F.P.