manuelo
Poeta fiel al portal
Vámonos, amor, a probar fortuna
lejos de las luces de la ciudad
que nos roban la noche sin piedad
y los poemas de la blanca luna;
y que tu tierno cuerpo sea la cuna
de nuestros sueños de felicidad
esperanzas de una eternidad
al borde mismo de la gran laguna.
Que me embriaguen tus cálidos ojos
y me cubra tu pelo si hace frío
cuando beba con sed tus labios rojos
y sobre un lecho de cesped bravío
entre flores y ocultos por matojos,
riegue tu cuerpo con mi propio río.
lejos de las luces de la ciudad
que nos roban la noche sin piedad
y los poemas de la blanca luna;
y que tu tierno cuerpo sea la cuna
de nuestros sueños de felicidad
esperanzas de una eternidad
al borde mismo de la gran laguna.
Que me embriaguen tus cálidos ojos
y me cubra tu pelo si hace frío
cuando beba con sed tus labios rojos
y sobre un lecho de cesped bravío
entre flores y ocultos por matojos,
riegue tu cuerpo con mi propio río.