davidul
Poeta asiduo al portal
Desembarque a las orillas,
del maldito pecado tu boca
viaje por la áspera alfombra voladora
y por la cegadora luz
de unos inquietos ojos de búho.
Dancé ,hambriento y desnudo
por espinas y clavos,
perfumando,
este interminable embrujo.
Dentro de la atronadora tormenta
me apeé, de mi senil historia,
taladré cada neurona
de cansada y descuartizada memoria,
sin saber quien fui,
sin saber quien eras.
Y dentro de la vibración de la calma
persigo los consejos del alma
que se van ,
que se escapan,
que vuelan...
por el dulce aire,
de un suspiro de añoranza.