MaríaA.G
Poeta veterana en el Portal
En el horizonte, tus ojos de petunia
acarician la levedad de mis pupilas
y el intenso recorrido del arco de mi garganta,
perturbando el sofoco de la piel,
enarbolando un beso acelerado
en el limbo de los ecos de las olas.
En el barco de luces seducido por estrellas,
los latidos se forjan al son de suspiros agotados
en la embriaguez de horas diurnas,
que se transmutan como pájaros heridos
intentando alcanzar la morada de sus nidos.
Me pierdo en el seductor perfume de la noche,
veneno benignamente enmascarado,
sagaz ventura misteriosa y difusa,
opulenta cortesía de la soledad ,
en el seno de madrugadas quebrada
por el filo de los silencios.
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