Aitor de la Vega
Poeta recién llegado
Fui el astro imperial que rompió tus oscuras tinieblas,
me enseñaste el mapa de tus sueños.
Yo fui tu despertar, el despertar de tus excelencias,
me enseñaste el pozo de tus miedos.
La mujer que querías ser, la brilló en el momento aciago,
la que con amor, sus miedos afrontó.
El sueño de mi Dulcinea, y yo el Quijote que la soñó,
viví el hermoso presente, mientras duró.
Fuiste la mujer de cada amanecer,
Amé, amé a la mujer con la que soñaste ser.
me enseñaste el mapa de tus sueños.
Yo fui tu despertar, el despertar de tus excelencias,
me enseñaste el pozo de tus miedos.
La mujer que querías ser, la brilló en el momento aciago,
la que con amor, sus miedos afrontó.
El sueño de mi Dulcinea, y yo el Quijote que la soñó,
viví el hermoso presente, mientras duró.
Fuiste la mujer de cada amanecer,
Amé, amé a la mujer con la que soñaste ser.