Cris Cordova
Poeta que considera el portal su segunda casa
Bautiza mis labios
con el agua bendita de los tuyos,
quiero sentir la humedad
de esa fuente inagotable de besos,
bésame en el suave arruyo
del niño que duerme en la electricidad
de tu lengua hechicera,
como si morir quisiera
en el éxtasis más bello y puro.
¡Bésame! ,que en este bautizo
serán padrinos el sol y la luna,
sólo se formará el hechizo
de nuestros labios en eclipse,
donde nuestra carne será sólo una.
¡Bésame!, que las estrellas
serán fieles testigos
de la conjunción más bella,
donde dejamos de ser amigos
pasando sin visa la frontera
en un tórrido amor clandestino.
¡Bésame! , no preguntes por el mañana.
¡Bésame! , no preguntes por qué? .
con el agua bendita de los tuyos,
quiero sentir la humedad
de esa fuente inagotable de besos,
bésame en el suave arruyo
del niño que duerme en la electricidad
de tu lengua hechicera,
como si morir quisiera
en el éxtasis más bello y puro.
¡Bésame! ,que en este bautizo
serán padrinos el sol y la luna,
sólo se formará el hechizo
de nuestros labios en eclipse,
donde nuestra carne será sólo una.
¡Bésame!, que las estrellas
serán fieles testigos
de la conjunción más bella,
donde dejamos de ser amigos
pasando sin visa la frontera
en un tórrido amor clandestino.
¡Bésame! , no preguntes por el mañana.
¡Bésame! , no preguntes por qué? .
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