Lirae
Poeta que considera el portal su segunda casa
TIERRA HA MUERTO.
Comienza la trágica muerte para la tierra que un día amaste.
La tierra que ya desea tu ausencia y tu silencio.
que no anhela que la acaricies con tus lluvias
ni la arrulles con la brisa de tus labios
Que te pide que calles,
pues cada palabra es como hacha que hiere la superficie seca,
en la que se queda el acero incrustado
para producir más y más aflicción.
Ya no llegan las heridas a lo profundo,
donde al menos, la semilla era plantada.
Y daba algún fruto dulce que, como ungüento calmaba el dolor.
Ahora...
Ahora la tierra esta desfigurada,
trozos de acero la cubren,
barro y sangre seca son sus vestidos.
Ni los árboles lacónicos se dignan cubrirla.
Aun el dorado, queriendo secar sus lagrimas,
quemó y llagó su cara visible,
cerró sus compuertas, la mató de amor.
Y el aro de plata que en las noches debía cuidarla,
la heló y en su deshielo, la ahogó.
Para asegurarse de que tierra...
¡tierra había muerto...!
Ni el agua abundante de sus ríos,
es capaz de resucitarla, de limpiarla y refrescarla…
Esta tierra estéril que sólo pidió ser cercada,
olvidada para morir en el descanso,
en el ahogo de una soledad que no la ignora,
que la acompaña.
Así fueron los días de tierra…
Aun sus frutos la hirieron,
pues solo fueron de espinos sus cosechas…
SHA.
Llegaran cielos nuevos y con ellos, tierra nueva.