claudiorbatisti
claudiorbatisti
Aguardo el tiempo que vendrá
en el espacio sin fin que trascurre,
entre el susurro actual
y el éxtasis futuro.
Aguardo que a este tiempo
le sea concedido un corazón
y que la piedad lo mueva,
aflojando el peso de este invierno
para que el verano caliente,
lo pueda incinerar como madera
con nuestra ardiente llama,
recorriendo mil sendas y un solo río,
donde libres, podamos confluir.
Aguardo nuestro tiempo
consumiendo papel y pluma,
mientras abrazo el destino
que imprime lágrimas de tinta,
en paredes de azul cielo
y un mar sin horizonte,
porque es dulce la suerte de amarte,
sin límite, esperando el día donde
abandones cada miedo y vuelvas a ser,
la luz del alba nueva, sin ningún ocaso.
Aguardo que estés en mí,
en cada momento, en cada paso,
en cada cosa y en cada ausencia,
que engendra mareas sin viento
en éste, nuestro amor, amada amante.
claudiorbatisti
en el espacio sin fin que trascurre,
entre el susurro actual
y el éxtasis futuro.
Aguardo que a este tiempo
le sea concedido un corazón
y que la piedad lo mueva,
aflojando el peso de este invierno
para que el verano caliente,
lo pueda incinerar como madera
con nuestra ardiente llama,
recorriendo mil sendas y un solo río,
donde libres, podamos confluir.
Aguardo nuestro tiempo
consumiendo papel y pluma,
mientras abrazo el destino
que imprime lágrimas de tinta,
en paredes de azul cielo
y un mar sin horizonte,
porque es dulce la suerte de amarte,
sin límite, esperando el día donde
abandones cada miedo y vuelvas a ser,
la luz del alba nueva, sin ningún ocaso.
Aguardo que estés en mí,
en cada momento, en cada paso,
en cada cosa y en cada ausencia,
que engendra mareas sin viento
en éste, nuestro amor, amada amante.
claudiorbatisti