Carta a Claudia

Tobare

Poeta recién llegado
Carta a Claudia


Antes que todo,
sólo te pido un poco de atención:
porque esto no es un folleto de cocina
o un simple mensaje de whatsapp,
acá pretenderé escribir poesía.

Y el asunto no es tan fácil.

Partiré con un ejemplo:
en estos momentos duermes a mi lado
mientras siento como las palabras comienzan a azotarse
entre las suaves paredes de nuestras sábanas,
los versos me son susurrados al oído
y mi pluma despierta de su sueño letárgico.

Todo esto ocurría mientras tú dormías,
e inexorablemente el tiempo seguía transcurriendo a través de mi ventana:
tan así que hace apenas unos minutos
escuché como un siglo agonizaba.

Pero ese no era mi punto,
yo con este poema nada más quería decirte,
un poco más que lo que puede expresarse en una simple carta.

Y este fue mi intento:

"Querida Claudia:

Perdóname que no te haya escrito el último tiempo,
me encontraba ocupado recorriendo páramos alegres,
arroyuelos de agua desmayada
proveniente de las montañas,
respirando cielos azules
como los sueños de un niño.

Vine aquí porque escuché el rumor
de que el viento nacía en tus ojos
y así lo he comprobado,
en ti viven como hermanos los puntos cardinales
y no evocas otras letras que no sean las que componen la palabra alegría.

Entonces, yo te pregunto,
¿cómo no dormir extasiado
debajo de tu sombra?
¿Qué tristes caminos debo evitar
con tal de no alejarme de tus ojos oceánicos
en donde yo busco naufragar?

Como verás, amor mío,
y esto lo digo sin pretender abusar
de los clichés o la cursilería,
he estado ocupado viviéndote,
sin ostentosas contemplaciones,
y quise darme unas humildes vacaciones
del tormentoso mar de las palabras,
de los sentimientos incendiados
y las lágrimas opacas.

Estos sencillos elementos
yo quería contarte en esta carta".

3 de Agosto, 2017
 
Última edición:
Está bien, sin pretensiones. Poco ambicioso.
Entregándose a la dama.
Sin restricciones.
Como un obediente alumno.
La autoridad viene después. Pero la energía femenina pura, también está presente en el hombre.
 
Carta a Claudia


Antes que todo,
sólo te pido un poco de atención:
porque esto no es un folleto de cocina
o un simple mensaje de whatsapp,
acá pretenderé escribir poesía.

Y el asunto no es tan fácil.

Partiré con un ejemplo:
en estos momentos duermes a mi lado
mientras siento como las palabras comienzan a azotarse
entre las suaves paredes de nuestras sábanas,
los versos me son susurrados al oído
y mi pluma despierta de su sueño letárgico.

Todo esto ocurría mientras tú dormías,
e inexorablemente el tiempo seguía transcurriendo a través de mi ventana:
tan así que hace apenas unos minutos
escuché como un siglo agonizaba.

Pero ese no era mi punto,
yo con este poema nada más quería decirte,
un poco más que lo que puede expresarse en una simple carta.

Y este fue mi intento:

"Querida Claudia:

Perdóname que no te haya escrito el último tiempo,
me encontraba ocupado recorriendo páramos alegres,
arroyuelos de agua desmayada
proveniente de las montañas,
respirando cielos azules
como los sueños de un niño.

Vine aquí porque escuché el rumor
de que el viento nacía en tus ojos
y así lo he comprobado,
en ti viven como hermanos los puntos cardinales
y no evocas otras letras que no sean las que componen la palabra alegría.

Entonces, yo te pregunto,
¿cómo no dormir extasiado
debajo de tu sombra?
¿Qué tristes caminos debo evitar
con tal de no alejarme de tus ojos oceánicos
en donde yo busco naufragar?

Como verás, amor mío,
y esto lo digo sin pretender abusar
de los clichés o la cursilería,
he estado ocupado viviéndote,
sin ostentosas contemplaciones,
y quise darme unas humildes vacaciones
del tormentoso mar de las palabras,
de los sentimientos incendiados
y las lágrimas opacas.

Estos sencillos elementos
yo quería contarte en esta carta".

3 de Agosto, 2017

Poema carta con prefacio incluido, con lenguaje cercano y nostalgia asumida y que hacia el cierre adquiere notas altas de lirismo. Saludos cordiales para ti Tobare.
 
Carta a Claudia


Antes que todo,
sólo te pido un poco de atención:
porque esto no es un folleto de cocina
o un simple mensaje de whatsapp,
acá pretenderé escribir poesía.

Y el asunto no es tan fácil.

Partiré con un ejemplo:
en estos momentos duermes a mi lado
mientras siento como las palabras comienzan a azotarse
entre las suaves paredes de nuestras sábanas,
los versos me son susurrados al oído
y mi pluma despierta de su sueño letárgico.

Todo esto ocurría mientras tú dormías,
e inexorablemente el tiempo seguía transcurriendo a través de mi ventana:
tan así que hace apenas unos minutos
escuché como un siglo agonizaba.

Pero ese no era mi punto,
yo con este poema nada más quería decirte,
un poco más que lo que puede expresarse en una simple carta.

Y este fue mi intento:

"Querida Claudia:

Perdóname que no te haya escrito el último tiempo,
me encontraba ocupado recorriendo páramos alegres,
arroyuelos de agua desmayada
proveniente de las montañas,
respirando cielos azules
como los sueños de un niño.

Vine aquí porque escuché el rumor
de que el viento nacía en tus ojos
y así lo he comprobado,
en ti viven como hermanos los puntos cardinales
y no evocas otras letras que no sean las que componen la palabra alegría.

Entonces, yo te pregunto,
¿cómo no dormir extasiado
debajo de tu sombra?
¿Qué tristes caminos debo evitar
con tal de no alejarme de tus ojos oceánicos
en donde yo busco naufragar?

Como verás, amor mío,
y esto lo digo sin pretender abusar
de los clichés o la cursilería,
he estado ocupado viviéndote,
sin ostentosas contemplaciones,
y quise darme unas humildes vacaciones
del tormentoso mar de las palabras,
de los sentimientos incendiados
y las lágrimas opacas.

Estos sencillos elementos
yo quería contarte en esta carta".

3 de Agosto, 2017
bella narrativa y esas cartas donde declamas palabras sinceras y amorosas...

saludos
 
Carta a Claudia


Antes que todo,
sólo te pido un poco de atención:
porque esto no es un folleto de cocina
o un simple mensaje de whatsapp,
acá pretenderé escribir poesía.

Y el asunto no es tan fácil.

Partiré con un ejemplo:
en estos momentos duermes a mi lado
mientras siento como las palabras comienzan a azotarse
entre las suaves paredes de nuestras sábanas,
los versos me son susurrados al oído
y mi pluma despierta de su sueño letárgico.

Todo esto ocurría mientras tú dormías,
e inexorablemente el tiempo seguía transcurriendo a través de mi ventana:
tan así que hace apenas unos minutos
escuché como un siglo agonizaba.

Pero ese no era mi punto,
yo con este poema nada más quería decirte,
un poco más que lo que puede expresarse en una simple carta.

Y este fue mi intento:

"Querida Claudia:

Perdóname que no te haya escrito el último tiempo,
me encontraba ocupado recorriendo páramos alegres,
arroyuelos de agua desmayada
proveniente de las montañas,
respirando cielos azules
como los sueños de un niño.

Vine aquí porque escuché el rumor
de que el viento nacía en tus ojos
y así lo he comprobado,
en ti viven como hermanos los puntos cardinales
y no evocas otras letras que no sean las que componen la palabra alegría.

Entonces, yo te pregunto,
¿cómo no dormir extasiado
debajo de tu sombra?
¿Qué tristes caminos debo evitar
con tal de no alejarme de tus ojos oceánicos
en donde yo busco naufragar?

Como verás, amor mío,
y esto lo digo sin pretender abusar
de los clichés o la cursilería,
he estado ocupado viviéndote,
sin ostentosas contemplaciones,
y quise darme unas humildes vacaciones
del tormentoso mar de las palabras,
de los sentimientos incendiados
y las lágrimas opacas.

Estos sencillos elementos
yo quería contarte en esta carta".

3 de Agosto, 2017
Sinceridad amorosa que se declama entre la sentillez
de esa melodica suavidad entregada.
un nucleo de esencias y ese esparcir ese viento que
todavia busca la atraccion de ella. el poema deja espacios
de ductil melancolia y abono perfecto para entender
ese estado tembloroso de amor. saludos. excelente.
luzyabsenta
 
Está bien, sin pretensiones. Poco ambicioso.
Entregándose a la dama.
Sin restricciones.
Como un obediente alumno.
La autoridad viene después. Pero la energía femenina pura, también está presente en el hombre.


Algunas mujeres tienen esa capacidad jajaj nos vuelven seres dóciles. Las que despiertan nuestra poesía son las con las que hay tener más cuidado.

Saludos colega
 
Sinceridad amorosa que se declama entre la sentillez
de esa melodica suavidad entregada.
un nucleo de esencias y ese esparcir ese viento que
todavia busca la atraccion de ella. el poema deja espacios
de ductil melancolia y abono perfecto para entender
ese estado tembloroso de amor. saludos. excelente.
luzyabsenta

Estimado, es tal como tu dices, nada más buscaba recrear con sencillez el estado interior que nos provoca el ser amado. Con el lenguaje más cotidiano posible como lo querría Parra (poeta predilecto).

Tus amabilísimos comentarios respecto a mi poesía me han puesto contento, puesto tu trayectoria en este portal al que pertenecemos todos te convierte en una voz autorizada.

Un abrazo amigo.

Tobare
 
Estimado, es tal como tu dices, nada más buscaba recrear con sencillez el estado interior que nos provoca el ser amado. Con el lenguaje más cotidiano posible como lo querría Parra (poeta predilecto).

Tus amabilísimos comentarios respecto a mi poesía me han puesto contento, puesto tu trayectoria en este portal al que pertenecemos todos te convierte en una voz autorizada.

Un abrazo amigo.

Tobare

Agradezco la cordialidad de tu respuesta.
Hay poesias que se merecen atenta reflexion.
Leer otra vez esta bella obra sera recrear esos
sentimientos plenos que salen de tus lineas
sinceras y arropadas.
saludos de luzyabsenta

 
Carta a Claudia


Antes que todo,
sólo te pido un poco de atención:
porque esto no es un folleto de cocina
o un simple mensaje de whatsapp,
acá pretenderé escribir poesía.

Y el asunto no es tan fácil.

Partiré con un ejemplo:
en estos momentos duermes a mi lado
mientras siento como las palabras comienzan a azotarse
entre las suaves paredes de nuestras sábanas,
los versos me son susurrados al oído
y mi pluma despierta de su sueño letárgico.

Todo esto ocurría mientras tú dormías,
e inexorablemente el tiempo seguía transcurriendo a través de mi ventana:
tan así que hace apenas unos minutos
escuché como un siglo agonizaba.

Pero ese no era mi punto,
yo con este poema nada más quería decirte,
un poco más que lo que puede expresarse en una simple carta.

Y este fue mi intento:

"Querida Claudia:

Perdóname que no te haya escrito el último tiempo,
me encontraba ocupado recorriendo páramos alegres,
arroyuelos de agua desmayada
proveniente de las montañas,
respirando cielos azules
como los sueños de un niño.

Vine aquí porque escuché el rumor
de que el viento nacía en tus ojos
y así lo he comprobado,
en ti viven como hermanos los puntos cardinales
y no evocas otras letras que no sean las que componen la palabra alegría.

Entonces, yo te pregunto,
¿cómo no dormir extasiado
debajo de tu sombra?
¿Qué tristes caminos debo evitar
con tal de no alejarme de tus ojos oceánicos
en donde yo busco naufragar?

Como verás, amor mío,
y esto lo digo sin pretender abusar
de los clichés o la cursilería,
he estado ocupado viviéndote,
sin ostentosas contemplaciones,
y quise darme unas humildes vacaciones
del tormentoso mar de las palabras,
de los sentimientos incendiados
y las lágrimas opacas.

Estos sencillos elementos
yo quería contarte en esta carta".

3 de Agosto, 2017
Me ha gustado mucho amigo Tobare, poesía de primera en tu original y bello poema. Un abrazo. Paco.
 
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