Salvador Santiago
Poeta adicto al portal
Al igual que tú y ellos
junté el cielo con la tierra
y en ese embrujo vibrante
vivo en el ladrón que soy.
Robo cualquier vestigio de amor
me interno en su influjo
lo descubro en el consuelo del alma
o en un sueño desterrado
o en la sonrisa de las calles
o en la mano que se tiende
o porqué no en la azarosa refriega
de las penumbras del intento?
Me emociona un abrazo
una palabra de aliento
el llanto adolorido
un beso apasionado.
Robo todo el amor que puedo
ese que veo en la cara de un niño
o en el sostén de cada día
o en las bellas creaciones
ingenios de tu imaginación.
A intervalos lo devuelvo
para que siga su rumbo
en una palabra
en una caricia
también con la mirada
o con un simple gesto
lo empujo a su senda
nunca se asfixie
nunca nada lo agote.
Alterno en su confianza
me rindo a sus pies
exprimo de la fuerza de su savia
de ello vivo de ello respiro
nada como el aire bueno
y el agua clara
nada como su sustento
en el parque del dulce entrevero.
junté el cielo con la tierra
y en ese embrujo vibrante
vivo en el ladrón que soy.
Robo cualquier vestigio de amor
me interno en su influjo
lo descubro en el consuelo del alma
o en un sueño desterrado
o en la sonrisa de las calles
o en la mano que se tiende
o porqué no en la azarosa refriega
de las penumbras del intento?
Me emociona un abrazo
una palabra de aliento
el llanto adolorido
un beso apasionado.
Robo todo el amor que puedo
ese que veo en la cara de un niño
o en el sostén de cada día
o en las bellas creaciones
ingenios de tu imaginación.
A intervalos lo devuelvo
para que siga su rumbo
en una palabra
en una caricia
también con la mirada
o con un simple gesto
lo empujo a su senda
nunca se asfixie
nunca nada lo agote.
Alterno en su confianza
me rindo a sus pies
exprimo de la fuerza de su savia
de ello vivo de ello respiro
nada como el aire bueno
y el agua clara
nada como su sustento
en el parque del dulce entrevero.
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