Nommo
Poeta veterano en el portal
Ella siempre me ha querido con locura.
Pero me metí a cura.
En una noche muy obscura...
Me ordené de sacerdote, dando botes, muy machote.
¡ Calma, amiga, que todo fue una broma ! ¡ No hay obispo que me asista ! No resiste.
Me dejó, amargamente, en la espesura.
Allí, aprendí a hacer mermelada y confitura.
Fresas, moras, frambuesas y bayas.
La visitaba, en la playa...
Ya, se había casado con otro. Un vaquero que domaba yeguas y potros.
Tuve que buscarme una morena que cultivara hierbabuena, bajo su luenga melena.
¡ Me enamoré de mí mismo ! La vi pasar, en el abismo.
¡ Es como yo ! ¿ Intrusismo ?
¡ Intrusa !
La seguí, y se quitó la blusa. En su desnudez, yo me deleito. Pienso en ella, cada vez que me afeito.
" ¡ Soy la Nomma, y te quiero, muchacho !
La Nomma que te alimenta, sin empachos.
La Nomma que te dirige, como si fueras orquesta sinfónica.
La Nomma que parió a San Agustín de Hipona. Santa Mónica. "
Pero me metí a cura.
En una noche muy obscura...
Me ordené de sacerdote, dando botes, muy machote.
¡ Calma, amiga, que todo fue una broma ! ¡ No hay obispo que me asista ! No resiste.
Me dejó, amargamente, en la espesura.
Allí, aprendí a hacer mermelada y confitura.
Fresas, moras, frambuesas y bayas.
La visitaba, en la playa...
Ya, se había casado con otro. Un vaquero que domaba yeguas y potros.
Tuve que buscarme una morena que cultivara hierbabuena, bajo su luenga melena.
¡ Me enamoré de mí mismo ! La vi pasar, en el abismo.
¡ Es como yo ! ¿ Intrusismo ?
¡ Intrusa !
La seguí, y se quitó la blusa. En su desnudez, yo me deleito. Pienso en ella, cada vez que me afeito.
" ¡ Soy la Nomma, y te quiero, muchacho !
La Nomma que te alimenta, sin empachos.
La Nomma que te dirige, como si fueras orquesta sinfónica.
La Nomma que parió a San Agustín de Hipona. Santa Mónica. "
Última edición: