Juan Ignacio Clavero
Poeta recién llegado
Extraño lo bonito.
Bonitos los sueños que sigo esperando,
bonitos tus besos dentro del alma mía,
bonito es matar entre tus brazos,
lo que antes solo era melancolía.
Perderme en tu mirada, eso es lo bonito,
perderme en tus manos que bellas se lucen,
perderme en el todo de ti iluminada,
que aun en silencio y ausencia seducen.
Es así la luz tibia por tu roce,
que suele apartarse a acariciar mi cara,
me transporta pronto esa luz sublime
donde lo que importa, ya no importa nada.
El tiempo se pierde en ti hipnotizado,
y vaga conmigo en fina cordura,
fundiéndonos uno en éxtasis puro
volviéndonos puros solo en tu ternura.
Ya nada parece querer serme propio,
y no necesito nada ya conmigo,
pues solo preciso verme en el aúno
de solo ser uno en los labios contigo.
Lujurioso amor que explota en mis venas
en el ansioso pos de tu atisbo,
pronto me inunda y dicta la condena
pues en los recuerdos ya no le es lo mismo.
Extrañarte tanto, así rudo se luce,
aunque astral me vea, tan quieto y pensante,
un tifón intenso de amor me produce
que siento en mi boca aunque dentro trate.
Me encuentro en un punto donde necesito
soltar la pasión pues, ya es penetrante,
me merma tan solo tu cuerpo, bonito,
y me hace feliz el poder amarte.
Bonitos los sueños que sigo esperando,
bonitos tus besos dentro del alma mía,
bonito es matar entre tus brazos,
lo que antes solo era melancolía.
Perderme en tu mirada, eso es lo bonito,
perderme en tus manos que bellas se lucen,
perderme en el todo de ti iluminada,
que aun en silencio y ausencia seducen.
Es así la luz tibia por tu roce,
que suele apartarse a acariciar mi cara,
me transporta pronto esa luz sublime
donde lo que importa, ya no importa nada.
El tiempo se pierde en ti hipnotizado,
y vaga conmigo en fina cordura,
fundiéndonos uno en éxtasis puro
volviéndonos puros solo en tu ternura.
Ya nada parece querer serme propio,
y no necesito nada ya conmigo,
pues solo preciso verme en el aúno
de solo ser uno en los labios contigo.
Lujurioso amor que explota en mis venas
en el ansioso pos de tu atisbo,
pronto me inunda y dicta la condena
pues en los recuerdos ya no le es lo mismo.
Extrañarte tanto, así rudo se luce,
aunque astral me vea, tan quieto y pensante,
un tifón intenso de amor me produce
que siento en mi boca aunque dentro trate.
Me encuentro en un punto donde necesito
soltar la pasión pues, ya es penetrante,
me merma tan solo tu cuerpo, bonito,
y me hace feliz el poder amarte.