abcd
Poeta adicto al portal
Absuelto de la memoria complací una fortuita esperanza.
Yo, que casi sin futuro, me sentía ilimitado,
me repeti una y otra vez:
no debo tener piedad.
He muerto para ser la muerte.
Ahora que soy mistico y tengo atención,
es que niego los predicados de la consciencia.
Todo lo he perdido porque nada quise en verdad.
De ausencias y silabarios es mi jardín,
no hay colores,
ni ojos grises.
Aquí está el único dolor real:
el dolor de que ya nadie me puede lastimar.
Yo, que casi sin futuro, me sentía ilimitado,
me repeti una y otra vez:
no debo tener piedad.
He muerto para ser la muerte.
Ahora que soy mistico y tengo atención,
es que niego los predicados de la consciencia.
Todo lo he perdido porque nada quise en verdad.
De ausencias y silabarios es mi jardín,
no hay colores,
ni ojos grises.
Aquí está el único dolor real:
el dolor de que ya nadie me puede lastimar.