eenciso
Poeta fiel al portal
Aquella vez sucedió,
la carretera arrebujada, la muerte del día,
el sueño de las aves,
juntos los dos vemos a través de la ventana,
la idea de estar juntos silba a cien días;
y solos, caminamos de la mano
como enredaderas bajo la luz,
fundamos la primavera sin bichos ni flores,
al interior de la nave revisamos las constelaciones,
el próximo destino se entumece
como niebla en la botella;
amé el tiempo a tu lado con arrebato,
y que a esta hoja agostada la escucharas quieta
como pupa sobre la rama,
si soñaba con acercarme a tus labios
ansiaba hacerlo como la gota al caer roza el aire,
cuánto soportaría que el pecho no me entre en el corazón...
Tomamos del vaso alto decorado para niñas,
era chocolate con espuma, hielo y ternura desde tus ojos,
el dulce invadía la boca y el alma al mirarte sublime,
fresca como rumor de la noche,
inocente como la madera a los años.
(no sabes cuánto suspiro al dejarte esto...)
la carretera arrebujada, la muerte del día,
el sueño de las aves,
juntos los dos vemos a través de la ventana,
la idea de estar juntos silba a cien días;
y solos, caminamos de la mano
como enredaderas bajo la luz,
fundamos la primavera sin bichos ni flores,
al interior de la nave revisamos las constelaciones,
el próximo destino se entumece
como niebla en la botella;
amé el tiempo a tu lado con arrebato,
y que a esta hoja agostada la escucharas quieta
como pupa sobre la rama,
si soñaba con acercarme a tus labios
ansiaba hacerlo como la gota al caer roza el aire,
cuánto soportaría que el pecho no me entre en el corazón...
Tomamos del vaso alto decorado para niñas,
era chocolate con espuma, hielo y ternura desde tus ojos,
el dulce invadía la boca y el alma al mirarte sublime,
fresca como rumor de la noche,
inocente como la madera a los años.
(no sabes cuánto suspiro al dejarte esto...)