Tenemos aquí, un encantador poema, adornado con sugerentes imágenes verdaderamente
surrealistas, que sinceramente hablando, no pierden el "sentido común"; porque exponen
con aguda inteligencia ciertos hechos, relatando una sentida historia, dentro del argumento
muy personal, y que el poeta poco a poco expone, siempre bajo el estilo que lo caracteriza.
Recordemos que mi apreciación, por cierto es personal, y pretende acercarse a lo que nos
narra el autor: (analizaré algunas líneas, intentando sustentar lo que digo, con todo el respe-
to que se merece el autor del presente poema)
"Sin su mano, perfil de naipe,
entre luces resecas y sombras tuertas
las nubes de plástico, sobre los tejados cansados"
-Aquí, nos ubica en un determinado lugar, donde el protagonista solo, ( "sin su mano") alu-
diendo que no está en esa contemplación quien quisiera estar, observa un horizonte recar-
gado de nubarrones, que se ven a la distancia por sobre los tejados de las casas que confor-
man el paisaje que admira.
"Ese grito de las gaviotas en los sueños de cebolla
y el estómago que siente"
-Las gaviotas, símbolo del amor para algunas regiones costeras cercanas al mar, preludian
con sus desaforados gritos, el preludio típico de una tormenta. Por analogia deducimos entonces
que el poeta al contemplar semejante hecho, se identifica con ello, porque se siente a la vez, de
la misma manera dentro de sí mismo, la soledad y su sentido de evocación, se mimetizan con el
ambiente cambiante que lo rodea, y su estómago (parte de él) intuye semejantes acontecimientos físicos.
"Las tremendas ausencias de las tormentas" (por ahora el tiempo parece no cambiable)
De pronto...
"La canción de los mil tubos de escape
y los ferrocarriles que han pasado
por nuestra ecuación de agujeros..." La explosión de la tormenta, más los ferrocarriles atronadores
que han pasado, en conjunto se unen al atronador inicio de la tempestad en su pleno proceso
Este caos, de sonidos y ambiente, es personificado por el poeta que se siente igual con todo lo que
lleva dentro del pecho y al mismo tiempo erupciona, y entonces recuerda que...
"De sus cartas en las geometrías del almíbar
cada reverdecer de elefantes por el correo" - que... había comunicación con el ser que en ese momento
extraña, a través de las cartas, y que cada carta en sus manos era un renacer puro (reverdecer de elefantes)
de todo un tiempo compartido
"junto a ella enhebramos con tanto cariño" La comunicación era mutua, y la planificación de un futuro
por lo tanto también era conjunta.
"horizontes de frambuesa y canela" -Imagen con sabor y color (sinestesia) certificando un futuro ( "horizontes")
dulces, promisorios, hacia una realidad que por alguna razón la distancia y el tiempo, no la dejan realizarse.
"El precipitar de huesos de todos esos mosquitos
que lloraron por los asfaltos..." - La lluvia y toda su fuerza, estrellándose por el asfalto que lo rodea desde
donde se ve así mismo, identificado con toda esa tormentosa lluvia, con una relación, que no tiene
el término que él quisiera, y en donde también todo lo prometido se hace agua... como sus sueños y
sus sentimientos.
Un gusto haberlo leído mi querido Tribuzen, Ud. sabe lo mucho de mi consideración y mis respetos
hacia su trabajo, en donde todo lo que parece ser... no siempre es...
Su amigo de siempre: El Gitano.