Camy
Camelia Miranda
Esta vez el tiempo abrazaré,
olivos y rosas ornarán mi jardín,
cuando en el dintel de tu mirada,
las aguas se desborden al filo de la ribera
y bermejos mis brazos, solícitos te acunen.
Las horas dejaré entre mis manos,
tus sienes templadas contemplaré
y en un parpadeo, un relicario se abrirá,
sin prisa, con halos de eternidad y quietud,
con el pensamiento en rebelión a mi rutina.
Y como sedas,
el horizonte insaciable,
los sentidos, rendidos al silencio de todas las estrellas,
mansas sonatas, versando las líneas de la estancia,
labios incautos, entibiándose con la flama de un brandy,
prólogos libres, volando sin hablar en rededor de la chimenea.
Esta vez te atesoraré como la noche buena,
hurtaré los rayos de la aurora para mi ventana
y cantaré despacito para que en mi orilla te duermas.