Cris Cordova
Poeta que considera el portal su segunda casa
Un amor casi religioso
de tus labios devoto,
que hacen crear versos
como una sacra oración
para un corazón gozoso
que al cielo va en procesión.
Son tus labios inquisidores
que me hace confesar amor,
y me condenan al ardor
de tus besos tentadores.
No me desligues de tu yugo
que al cadalso estoy cerca,
es tu ausencia mi verdugo.
¡Quema tu hoguera mi pecho!
al sentir el látigo de tu lengua
azotando mi boca con derecho.
Es un amor en penitencia,
del cielo cayeron tus besos
sin pedir más clemencia.
Perfuma el aire de incienso
de un corazón atrapado
en este mar de amor inmenso.
De mi universo eres el centro
donde busco mi refugio
cada que salgo a tu encuentro.
¡Amor, divino amor!
¿Que extraño sortilegio
tienen tus labios?
¿Por qué tus tres estrellas
hacen sentir en mí su calor?
de tus labios devoto,
que hacen crear versos
como una sacra oración
para un corazón gozoso
que al cielo va en procesión.
Son tus labios inquisidores
que me hace confesar amor,
y me condenan al ardor
de tus besos tentadores.
No me desligues de tu yugo
que al cadalso estoy cerca,
es tu ausencia mi verdugo.
¡Quema tu hoguera mi pecho!
al sentir el látigo de tu lengua
azotando mi boca con derecho.
Es un amor en penitencia,
del cielo cayeron tus besos
sin pedir más clemencia.
Perfuma el aire de incienso
de un corazón atrapado
en este mar de amor inmenso.
De mi universo eres el centro
donde busco mi refugio
cada que salgo a tu encuentro.
¡Amor, divino amor!
¿Que extraño sortilegio
tienen tus labios?
¿Por qué tus tres estrellas
hacen sentir en mí su calor?