Cris Cordova
Poeta que considera el portal su segunda casa
Muerdo mis labios
para que sangre el silencio,
¡Mi voz ha muerto!.
Mis ojos
cual dos cirios derritiéndose,
vierten sus gotas
como ofrenda al olvido.
Mis ilusiones,
antes vestidas de jardín florido,
hoy yacen al suelo,
pálidas en sombrío otoño.
Mi mente
se divierte torturándome
mostrando imágenes
que quiero ignorar,
¡Vil verduga eres!,
en recuerdos me quieres
asfixiar.
¡Amnesia quiero,
amnesia pido!,
para que despertar
en esta realidad,
si es mejor dormir
en el olvido.
¡Es mejor ser libre de anhelos
que esclavo del desconsuelo!,
Quizás así
me libere del desdén
y sus atavíos.
para que sangre el silencio,
¡Mi voz ha muerto!.
Mis ojos
cual dos cirios derritiéndose,
vierten sus gotas
como ofrenda al olvido.
Mis ilusiones,
antes vestidas de jardín florido,
hoy yacen al suelo,
pálidas en sombrío otoño.
Mi mente
se divierte torturándome
mostrando imágenes
que quiero ignorar,
¡Vil verduga eres!,
en recuerdos me quieres
asfixiar.
¡Amnesia quiero,
amnesia pido!,
para que despertar
en esta realidad,
si es mejor dormir
en el olvido.
¡Es mejor ser libre de anhelos
que esclavo del desconsuelo!,
Quizás así
me libere del desdén
y sus atavíos.