Maktú
Poeta que considera el portal su segunda casa
Le presto tu fulgor al viento ameno,
al verso que se engarza con lo mío,
al brillo de la espiga en el estío,
a la necesidad de no ser cieno…
al rojo resplandor del orto bueno,
al cielo cuando llena mi vacío,
al beso que me arrastra como un río,
a la tranquilidad de amar sereno.
Tu nombre justifica la distancia
que va de mi estatura cotidiana
al claro de la luna y su abundancia.
Le presto tu candor de mejorana
-con la complicidad de mi constancia-
a todo lo que tuyo siempre es Ana.
al verso que se engarza con lo mío,
al brillo de la espiga en el estío,
a la necesidad de no ser cieno…
al rojo resplandor del orto bueno,
al cielo cuando llena mi vacío,
al beso que me arrastra como un río,
a la tranquilidad de amar sereno.
Tu nombre justifica la distancia
que va de mi estatura cotidiana
al claro de la luna y su abundancia.
Le presto tu candor de mejorana
-con la complicidad de mi constancia-
a todo lo que tuyo siempre es Ana.