Antagonía enamorada

Teo Moran

Poeta fiel al portal
Nace con su esplendor el ocaso
en la línea clara del amanecer,
la timorata lluvia en el jardín viejo
recorre de puntillas el sendero
que seco no nos lleva a ningún sitio.
Las voces son un pergamino mohíno
escrito con los cantos del silencio,
quieren gritar en la afonía del alma
mas nada suena en la boca cerrada
y aún así, de nada nos sirven ellas
si no pronunciamos ninguna palabra.
Ella enciende el latido con solo su voz,
ella da vida donde todo es oscuridad
y las rosa amarillas con su perfume
se hacen dueñas de mi habitación…
¡Y soy mártir del sueño que llevo a cuestas,
del trayecto sin destino por las rosas!
Sus pétalos florecen en mis dedos
y se hacen esquirlas en la plomiza tarde
donde una vez más me debo despedir
de la mujer con falda marrón y camisa rosa,
de su voz melodiosa que me hace vivir
en la esperanza de un amor profundo,
en el hábitat de una casa en el monte
donde ella y yo seremos una sola alma
que no ha de pronunciar ninguna palabra,
solo las que se callan y se oyen en el cielo
con el lenguaje del pergamino mohíno
que habla de nuestros cuerpos desnudos
mientras se aman en la melodía del silencio.
 
Nace con su esplendor el ocaso
en la línea clara del amanecer,
la timorata lluvia en el jardín viejo
recorre de puntillas el sendero
que seco no nos lleva a ningún sitio.
Las voces son un pergamino mohíno
escrito con los cantos del silencio,
quieren gritar en la afonía del alma
mas nada suena en la boca cerrada
y aún así, de nada nos sirven ellas
si no pronunciamos ninguna palabra.
Ella enciende el latido con solo su voz,
ella da vida donde todo es oscuridad
y las rosa amarillas con su perfume
se hacen dueñas de mi habitación…
¡Y soy mártir del sueño que llevo a cuestas,
del trayecto sin destino por las rosas!
Sus pétalos florecen en mis dedos
y se hacen esquirlas en la plomiza tarde
donde una vez más me debo despedir
de la mujer con falda marrón y camisa rosa,
de su voz melodiosa que me hace vivir
en la esperanza de un amor profundo,
en el hábitat de una casa en el monte
donde ella y yo seremos una sola alma
que no ha de pronunciar ninguna palabra,
solo las que se callan y se oyen en el cielo
con el lenguaje del pergamino mohíno
que habla de nuestros cuerpos desnudos
mientras se aman en la melodía del silencio.
Tu poema es tan antagónico como el amor que de él se desprende que, a la vez que llena de vida, de la misma forma mata...Alimenta la fe, la esperanza, mata el tiempo, la distancia...
Sigues pintando unos cuadros que podrían ser un álbum en forma de libro, donde cada hoja pintada cuente un día de vida, y de razón de lo que sientes y expresas en cada linea. Mi querido poeta, que ese libro cargado de palabras pintadas, se abra en el cielo, y los ángeles lo lean y quieran trabajar contigo en las peticiones de tu pergamino...Y que el amor profundo , no se quede sólo en una esperanza. Sino que en el silencio, la melodía suene a una sola alma, un solo sentir , una sola vida por vivir...
Como siempre me ha encantado leerte, OsKar.
 
Última edición:
Nace con su esplendor el ocaso
en la línea clara del amanecer,
la timorata lluvia en el jardín viejo
recorre de puntillas el sendero
que seco no nos lleva a ningún sitio.
Las voces son un pergamino mohíno
escrito con los cantos del silencio,
quieren gritar en la afonía del alma
mas nada suena en la boca cerrada
y aún así, de nada nos sirven ellas
si no pronunciamos ninguna palabra.
Ella enciende el latido con solo su voz,
ella da vida donde todo es oscuridad
y las rosa amarillas con su perfume
se hacen dueñas de mi habitación…
¡Y soy mártir del sueño que llevo a cuestas,
del trayecto sin destino por las rosas!
Sus pétalos florecen en mis dedos
y se hacen esquirlas en la plomiza tarde
donde una vez más me debo despedir
de la mujer con falda marrón y camisa rosa,
de su voz melodiosa que me hace vivir
en la esperanza de un amor profundo,
en el hábitat de una casa en el monte
donde ella y yo seremos una sola alma
que no ha de pronunciar ninguna palabra,
solo las que se callan y se oyen en el cielo
con el lenguaje del pergamino mohíno
que habla de nuestros cuerpos desnudos
mientras se aman en la melodía del silencio.
Bello poema de sentimientos encontrados, algo inherente al amor que libera pero también encadena. Un abrazo amigo Oskar. Paco.
 
Tu poema es tan antagónico como el amor que de él se desprende que, a la vez que llena de vida, de la misma forma mata...Alimenta la fe, la esperanza, mata el tiempo, la distancia...
Sigues pintando unos cuadros que podrían ser un álbum en forma de libro, donde cada hoja pintada cuente un día de vida, y de razón de lo que sientes y expresas en cada linea. Mi querido poeta, que ese libro cargado de palabras pintadas, se abra en el cielo, y los ángeles lo lean y quieran trabajar contigo en las peticiones de tu pergamino...Y que el amor profundo , no se quede sólo en una esperanza. Sino que en el silencio, la melodía suene a una sola alma, un solo sentir , una sola vida por vivir...
Como siempre me ha encantado leerte, OsKar.
Eso expresa, el antagonismo de la esperanza que con su devenir nos mantiene en la ilusión de que todo es posible, que mientras haya vida habrá esperanza...
Esta es una muestra más de que entre el cielo y la tierra hay una línea sutil que los une y los hace uno solo.
Un abrazo querida amiga por tan generoso comentario que una vez más ha calado muy hondo en mi tapiz.
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo (opcional) de nuestra comunidad.

♥ Hacer una donación
Atrás
Arriba