Camy
Camelia Miranda
Sólo se ve el alero de tu risa,
desde esta empalizada que no deja de mirarte
y al filo de la montera, mil ansias anidadas
contienen el impulso que a las botas se rebosa.
Con tu estampa grabada a galope
se recrea el deseo curioso de indagarte,
en esta tarde de trazos naranjas
que va tatuando la final lazada del cortijo.
Las excusas se acabaron desde el portón
y este pedacito de día, por primera vez guarda,
una mirada fugaz tras candilejas…
¿Será que el indómito universo se descubre?
o quizás…
¿la belleza de la falda dejó flores para recoger?
mejor entonces, se cobijen los motivos en luna llena,
no sea que mañana, tu inclinación termine en otros ojos.
(Publicado en Mundo Poesía el 05 de Abril del 2010)