musador
esperando...
Como una nube negra
se cierne la mentira
burlando nuevamente
los pactos que escribimos con mi sangre.
Los ángeles furiosos
repiten cual campanas
tañidos funerales
que miles de gusanos les festejan.
Se ensañan con los hechos
orgías de opiniones
de viejas que chismosas
al culto del poder hacen bandera.
Las moscas en su salsa
ya zumban de la muerte
anuncios que la prensa
mastica como premios a la ira.
Repiten sus plegarias
profetas engolados
que escupen la siniestra
prudencia en que se encubren los puñales.
Los gritos por la vida
se apagan bajo olas
de fétidos pantanos
que ahogan en su cuna a la esperanza.
Fascistas de alta escuela
anuncian novedades:
mapuches de terrible
natura nos invaden con sus hondas.
¿Progresa acaso el hombre?
¿Podrá acaso una ausencia
borrar la mansedumbre
del pueblo que parece tolerarla?
El día es en que somos
Santiago Maldonado:
su vida, su destino,
es sangre que se nutre de su pueblo.
se cierne la mentira
burlando nuevamente
los pactos que escribimos con mi sangre.
Los ángeles furiosos
repiten cual campanas
tañidos funerales
que miles de gusanos les festejan.
Se ensañan con los hechos
orgías de opiniones
de viejas que chismosas
al culto del poder hacen bandera.
Las moscas en su salsa
ya zumban de la muerte
anuncios que la prensa
mastica como premios a la ira.
Repiten sus plegarias
profetas engolados
que escupen la siniestra
prudencia en que se encubren los puñales.
Los gritos por la vida
se apagan bajo olas
de fétidos pantanos
que ahogan en su cuna a la esperanza.
Fascistas de alta escuela
anuncian novedades:
mapuches de terrible
natura nos invaden con sus hondas.
¿Progresa acaso el hombre?
¿Podrá acaso una ausencia
borrar la mansedumbre
del pueblo que parece tolerarla?
El día es en que somos
Santiago Maldonado:
su vida, su destino,
es sangre que se nutre de su pueblo.
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