Antonio del Olmo
Poeta que considera el portal su segunda casa
LA TELEPATÍA DEBERÍA EXISTIR
Aquella noche podía ser la última. Ella había recibido una oferta buenísima para trabajar en el otro extremo del mundo. Tenía que partir a la mañana siguiente. Si no declaraba mi amor, en ese momento, la perdería para siempre; pero mi temor al rechazo me paralizaba. Sólo me atreví a decir:
– Siento despedirme de ti.
– Siento despedirme de ti – repitió ella casi al mismo tiempo.
Los dos forzamos la risa para celebrar la coincidencia y, después de una pausa interminable, nos miramos fijamente a los ojos.
– No quiero separarme de ti – dijo ella sin hablar.
Parecía que me había transmitido directamente su pensamiento… o confundí su voz con las palabras que quería escuchar. ¡Qué fácil es confundir la realidad con nuestros deseos! Soy muy escéptico, no creo en la telepatía; pero en aquel momento ¡quería creer! Por eso respondí a la frase que ella no había pronunciado realmente:
–Yo tampoco quiero separarme de ti. Podríamos quedarnos los dos aquí o marcharnos juntos al otro extremo del mundo.
– ¡Parece que has adivinado mi pensamiento: no quiero separarme de ti! Nos quedamos juntos aquí o en el fin del mundo – respondió ella sin titubear.
Creo que en estos casos la telepatía debería existir.
– Siento despedirme de ti.
– Siento despedirme de ti – repitió ella casi al mismo tiempo.
Los dos forzamos la risa para celebrar la coincidencia y, después de una pausa interminable, nos miramos fijamente a los ojos.
– No quiero separarme de ti – dijo ella sin hablar.
Parecía que me había transmitido directamente su pensamiento… o confundí su voz con las palabras que quería escuchar. ¡Qué fácil es confundir la realidad con nuestros deseos! Soy muy escéptico, no creo en la telepatía; pero en aquel momento ¡quería creer! Por eso respondí a la frase que ella no había pronunciado realmente:
–Yo tampoco quiero separarme de ti. Podríamos quedarnos los dos aquí o marcharnos juntos al otro extremo del mundo.
– ¡Parece que has adivinado mi pensamiento: no quiero separarme de ti! Nos quedamos juntos aquí o en el fin del mundo – respondió ella sin titubear.
Creo que en estos casos la telepatía debería existir.
Última edición: