Nommo
Poeta veterano en el portal
Tenedor, cuchara, cuchillo, vaso, plato, jarra de agua.
Grifo del fregadero, lavavajillas, tostadora, sandwichera, nevera o frigorífico.
Padre, madre, hijos, familia numerosa.
Casa, cortijo, arroyo, riachuelo, árboles frondosos.
Y en medio del huracán, yo... Americano impasible.
Blancas, negras, tablero, Kasparov, Karpov, Bobby Fischer, reloj de cuenta atrás, torneo en Islandia.
Esférico, portería, estadio olímpico, árbitro de balompié, entrenadores.
Melón, jamón, sandía, sangría, refresco, vino tinto, rodaja de naranja.
Vino blanco, jerez, Sherry, Feria de Abril en Sevilla, columpios del parque de atracciones.
Y sigo estando ahí. ¡ Resisto !
Tú, tus atuendos y vestidos, tu sonrisa, tu adolescencia y Juventud, divino tesoro.
Tú, tu papel en esta vida, tu profesión, tus negocios, tus obras.
Tú, tus memorias de África, tus sinfonías a tres voces, tu coro de canto polifónico...
Tú, tus líos, tus quebraderos de cabeza, tu carne de membrillo y dulce de Feijoa.
¿ Me acompañas ?
Nosotros, nuestros paseos en bicicleta, por el monte Olimpo de los dioses.
Nosotros, nuestro toca-discos, nuestra novela escrita por Woody Allen.
Nosotros, nuestros hijos, nuestros nietos y padres, abuelos y mundo que nos rodea.
Nosotros, nuestros diccionarios, nuestros poemas y porte aristocrático.
¿ Somos invencibles ? ¿ Somos, acaso ? Somos Divina Comedia. Somos algo, en la vida.
Ellos y su afán por perdurar, sus opciones, su Libre Albedrío.
Ellos y su notoriedad, sus pellizcos al ahorro público y sus políticas internacionales.
Ellos y su silencio, monarquía, manejo de los títeres y hundimiento del Titánic.
Ellos y su aparente bonhomía, y la castración de la Humanidad, o granja humana.
En su rebaño...
Grifo del fregadero, lavavajillas, tostadora, sandwichera, nevera o frigorífico.
Padre, madre, hijos, familia numerosa.
Casa, cortijo, arroyo, riachuelo, árboles frondosos.
Y en medio del huracán, yo... Americano impasible.
Blancas, negras, tablero, Kasparov, Karpov, Bobby Fischer, reloj de cuenta atrás, torneo en Islandia.
Esférico, portería, estadio olímpico, árbitro de balompié, entrenadores.
Melón, jamón, sandía, sangría, refresco, vino tinto, rodaja de naranja.
Vino blanco, jerez, Sherry, Feria de Abril en Sevilla, columpios del parque de atracciones.
Y sigo estando ahí. ¡ Resisto !
Tú, tus atuendos y vestidos, tu sonrisa, tu adolescencia y Juventud, divino tesoro.
Tú, tu papel en esta vida, tu profesión, tus negocios, tus obras.
Tú, tus memorias de África, tus sinfonías a tres voces, tu coro de canto polifónico...
Tú, tus líos, tus quebraderos de cabeza, tu carne de membrillo y dulce de Feijoa.
¿ Me acompañas ?
Nosotros, nuestros paseos en bicicleta, por el monte Olimpo de los dioses.
Nosotros, nuestro toca-discos, nuestra novela escrita por Woody Allen.
Nosotros, nuestros hijos, nuestros nietos y padres, abuelos y mundo que nos rodea.
Nosotros, nuestros diccionarios, nuestros poemas y porte aristocrático.
¿ Somos invencibles ? ¿ Somos, acaso ? Somos Divina Comedia. Somos algo, en la vida.
Ellos y su afán por perdurar, sus opciones, su Libre Albedrío.
Ellos y su notoriedad, sus pellizcos al ahorro público y sus políticas internacionales.
Ellos y su silencio, monarquía, manejo de los títeres y hundimiento del Titánic.
Ellos y su aparente bonhomía, y la castración de la Humanidad, o granja humana.
En su rebaño...
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