Gahbriel Tabus
Anidas y alimentas mis quimeras y sosiegos
Suturar con fuego herido
el vacío que emana penurias,
el encanto que atenúa
como un abrazo punzante
de exploración en las muñecas que hablan.
El caudal rojo sanguíneo, es vía
que lleva un puñal
irrefutable y susurrante.
Dibujante de un alma embalsamada
en el acantilado de plegarias inexistentes
al horizonte colorante,
frente a un océano reencarnado.
El silencio se escucha solo,
al paginar de las horas embrasadas...
Pero sus leños son mis sueños.
¿Sera diamante el latir de la sangre,
por la luz que despliegan sus ojos rasgados?
En la piel,
envolver de sabanas rojas...