Arnet Fatheb Grothen
Poeta que considera el portal su segunda casa
Ciclos
Quede plagado de atardeceres,
contemplativo,
delineando cada misterio
como quien dibuja las pleyades,
muy resuelto a morder los abismos
aun, sin tragarlos.
Hay cenizas para resurgir,
aún quedan blancos, negros y grises
en mis postales
y firmamentos
que suelen regresar cada noche,
es la pausa del ahora,
la que se repite sin caminos
pero que quedo allí,
similar a un parpado,
con sol de fondo y luna de frente,
resuelto a aguardar,
sosegado y al vaivén de la luz,
todo contradictorio,
es el tiempo un gradiente variable
en el acertijo del espacio.
Quede plagado de atardeceres,
contemplativo,
delineando cada misterio
como quien dibuja las pleyades,
muy resuelto a morder los abismos
aun, sin tragarlos.
Hay cenizas para resurgir,
aún quedan blancos, negros y grises
en mis postales
y firmamentos
que suelen regresar cada noche,
es la pausa del ahora,
la que se repite sin caminos
pero que quedo allí,
similar a un parpado,
con sol de fondo y luna de frente,
resuelto a aguardar,
sosegado y al vaivén de la luz,
todo contradictorio,
es el tiempo un gradiente variable
en el acertijo del espacio.