jhon mario agamez castro
Poeta recién llegado
Las calles están solas, sólo mi alma las observa.
Van dando ronda estas horas
en las que el silencio reina.
Las aves nocturnas dan vira hasta que amanezca,
y tú,¿en donde te encuentras mi reina?.
Yo estoy pensando en ti
mientras la noche inunda alrededor,
mientras las calles descansan taciturnas y calladas.
Vuelve y gira el viento con ronco respirar;
y allí estoy yo en la plaza,
dueño del parque como el mismo viento,
escuchándolo todo, amándote tanto.
Me pone nostálgico el pueblo,
ya tengo que partir y que hace que he llegado.
Te extrarán mis manos,
estas mismas que acarician
de tu piel tan hermoso lienzo.
Así pasa la cálida madrugada
y aún no sales de mis pensamientos.
Y así de súbitamente me sorprende el alba
ensimismado, lleno de estos sentimientos por ti,
por tu vida, por tu cuerpo;
Por el aroma de tus labios... De tu cabello.
Van dando ronda estas horas
en las que el silencio reina.
Las aves nocturnas dan vira hasta que amanezca,
y tú,¿en donde te encuentras mi reina?.
Yo estoy pensando en ti
mientras la noche inunda alrededor,
mientras las calles descansan taciturnas y calladas.
Vuelve y gira el viento con ronco respirar;
y allí estoy yo en la plaza,
dueño del parque como el mismo viento,
escuchándolo todo, amándote tanto.
Me pone nostálgico el pueblo,
ya tengo que partir y que hace que he llegado.
Te extrarán mis manos,
estas mismas que acarician
de tu piel tan hermoso lienzo.
Así pasa la cálida madrugada
y aún no sales de mis pensamientos.
Y así de súbitamente me sorprende el alba
ensimismado, lleno de estos sentimientos por ti,
por tu vida, por tu cuerpo;
Por el aroma de tus labios... De tu cabello.
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