Cetrero3
Poeta fiel al portal
Es mi encina materna,
es mi cueva de fuego,
es mi casa, es mi tierra,
es mi tiempo ya eterno.
es mi cueva de fuego,
es mi casa, es mi tierra,
es mi tiempo ya eterno.
Hay un trocito en esta mi ladera,
que guarda al niño , que me acuna el tiempo.
La vieja encina agita su varita,
cada error de sus brazos es verruga
de deseos, sus sombras son caricias,
sus frondas son un canto, y pesa una
vida, su calma y su silencio mora
en un tiempo, su gota me deshoja.
veo en las piedras de la casa el peso
de lo alegre y lo triste;
calcareo, fosiliza y llora y ríe.
Hay un gato también, de metal fiero,
sobre una hermosa rosa que, de piedra,
lo reposa; persigue al ratón vano,
tan esquivo, del viento acarnizado,
quien, por regolfo, siempre le sortea.
hay, también, ese viejo horno de piedra,
a veces cueva que ocultaba alijos,
otras infierno que llamea lejos;
que de lejos te llaman sus deseos,
que calienta tu frío,
tentando sus manjares infinitos.
hay un trocito en esta mi ladera,
poco a poco desprende su rocío
de almas abuelas que el presente velan.
Beso al pasado, lo acaricio y sigo,
no sé bien, no sé como, no sé nada...
sé que siento, que beso, que me ama...
y sé que parto, sé que siempre parto,
quizá a besar o quizá a ser besado.
Y mi gato de hierro
y su rosa de piedra,
su ratón embustero
y mi monte veleta.
y su rosa de piedra,
su ratón embustero
y mi monte veleta.
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