MENUDO SILENCIO
Camino sin miedo a sucumbir
sin miedo
a perderme en el trajín de un día
envuelto en tus cabellos.
El girasol me dijo que en tus labios
se alambicaba la aurora
como un quejido pastoril
como un suburbio de capullos
en menudo silencio.
Camino sin miedo a perderme
en tus ojos hinchados de lluvia
en el reloj carcomido por la nostalgia
en el verso o la palabra
extendida más allá
del anillo azul de tus sueños.
Camino sin miedo a perderme
en la cuenca nocturna de tu paz,
en el plumaje del cielo
que quiere abrazar la sinfonía
que palpita en tu vientre.
Dame tus manos que tienen memoria:
mañana iré a buscarte
en nocturnos diluvios de locura,
tal vez te halle
pintando de azul mis poemas.
EBAN
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