Triste es la soledad enamorada
soledad que acompaña una quimera
triste como una triste primavera
fugaz como fugaz fue su mirada
Quisiera él no ser quien fuera
ser y no ser su alma callada
silenciar en silencios a su almohada
quisiera conseguir por vez primera
Truenos de tempestad en la alborada
de ése amor tan peregrino, tan lejano,
suenan en su corazón por la mañana
Ese amor luce perdido entre sus manos
y lo busca en sus dedos como anillo
falsa promesa de un futuro muy lejano
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