Nommo
Poeta veterano en el portal
Nos expusieron, ¿ Te diste cuenta ? En nuestra desnudez.
A la venta, como dos esclavos; dos maniquíes en una tienda de ropa.
Pero a mí me gusta la libertad. Y encendí uno de mis puritos de tabaco canario.
Y un bombero vino con su extintor.
Nos fuimos a la discoteca. Pero eso ocurrió tres días después.
Al resucitar de entre los muertos, de ese gran almacén o centro comercial.
Las demás figuras parecían absortas, y estaban demasiado quietas.
Congeladas o drogadas; semi-desnudas o envueltas en vestidos que están de moda.
Bailamos un tango argentino, como Al Pacino hizo en la película Esencia de mujer.
Luego, salimos a la calle, y estaba todo obscuro, salvo las farolas y los letreros de neón.
Me di cuenta de que éramos muñecos con aliento de vida propio.
Eso lo supe, al saborear una cerveza rubia, en la barra de un bar.
No me tragué ni una gota, y todo se derramó, por mi pecho y mi barriga.
No tengo hueco en la garganta.
Y sí, te mueves bien. A pesar de no tener fibras de músculo bajo tu piel tan blanca.
La vida es un milagro, querida hija.
Te pondré esta sortija, que me tocó en un huevo de chocolate Kinder Sorpresa.
No lo conseguí devorar. Se me derramó, por la comisura de los labios.
Pues a decir verdad, tampoco tengo dientes.
¿ Nos besamos ? ¿ Te gusta esta realidad ? ¿ Preferirías estar hecha de carne y hueso ?
A la venta, como dos esclavos; dos maniquíes en una tienda de ropa.
Pero a mí me gusta la libertad. Y encendí uno de mis puritos de tabaco canario.
Y un bombero vino con su extintor.
Nos fuimos a la discoteca. Pero eso ocurrió tres días después.
Al resucitar de entre los muertos, de ese gran almacén o centro comercial.
Las demás figuras parecían absortas, y estaban demasiado quietas.
Congeladas o drogadas; semi-desnudas o envueltas en vestidos que están de moda.
Bailamos un tango argentino, como Al Pacino hizo en la película Esencia de mujer.
Luego, salimos a la calle, y estaba todo obscuro, salvo las farolas y los letreros de neón.
Me di cuenta de que éramos muñecos con aliento de vida propio.
Eso lo supe, al saborear una cerveza rubia, en la barra de un bar.
No me tragué ni una gota, y todo se derramó, por mi pecho y mi barriga.
No tengo hueco en la garganta.
Y sí, te mueves bien. A pesar de no tener fibras de músculo bajo tu piel tan blanca.
La vida es un milagro, querida hija.
Te pondré esta sortija, que me tocó en un huevo de chocolate Kinder Sorpresa.
No lo conseguí devorar. Se me derramó, por la comisura de los labios.
Pues a decir verdad, tampoco tengo dientes.
¿ Nos besamos ? ¿ Te gusta esta realidad ? ¿ Preferirías estar hecha de carne y hueso ?
Última edición: