Indiferente hacia mí,
tormenta en mi corazón,
quisiera dibujarte en mi alma,
pero te borras de ella muy a pesar de mí.
Te recorro con imaginación,
necedad de amar a quien no me ama,
no te marches ahora,
no abandones a quien te quiere sin condición,
este momento hazlo por mí,
desdichado en asuntos del amor, así nací.
Fijo mi mirada en un primoroso ser,
cuando enamorado yacía,
derrumbaste mi ilusión.
Con un espíritu tan golpeado por una debilidad,
otra ilusión rota suma una herida más,
y las heridas no me hacen más fuerte,
simplemente acaban con un corazón que anhela confiar, sentir, amar.
Si estas fueran las últimas líneas dedicadas a ti,
quiero dejar por sentado,
que eres magia que ante mis ojos se esfumo,
pero tal fue mi impresión,
que nunca dejaré de pensar en ti.
Mis mejores deseos en tu devenir,
firma aquel que a pesar de no brindarle tu cariño,
está convencido de que eres la más grandiosa mujer.
Pumayawri Sapaki
Sta. Isabel, Azuay, Ecuador, 1 de octubre de 2017.
tormenta en mi corazón,
quisiera dibujarte en mi alma,
pero te borras de ella muy a pesar de mí.
Te recorro con imaginación,
necedad de amar a quien no me ama,
no te marches ahora,
no abandones a quien te quiere sin condición,
este momento hazlo por mí,
desdichado en asuntos del amor, así nací.
Fijo mi mirada en un primoroso ser,
cuando enamorado yacía,
derrumbaste mi ilusión.
Con un espíritu tan golpeado por una debilidad,
otra ilusión rota suma una herida más,
y las heridas no me hacen más fuerte,
simplemente acaban con un corazón que anhela confiar, sentir, amar.
Si estas fueran las últimas líneas dedicadas a ti,
quiero dejar por sentado,
que eres magia que ante mis ojos se esfumo,
pero tal fue mi impresión,
que nunca dejaré de pensar en ti.
Mis mejores deseos en tu devenir,
firma aquel que a pesar de no brindarle tu cariño,
está convencido de que eres la más grandiosa mujer.
Pumayawri Sapaki
Sta. Isabel, Azuay, Ecuador, 1 de octubre de 2017.