Nommo
Poeta veterano en el portal
A veces, se te olvida que he venido a buscarte, desde tierras lejanas.
Vuelves a tus tareas cotidianas.
Y no me prestas atención...
Ni escuchas mi canción.
Será que te sientes cómoda, siendo tan miserable.
Yo te ofrezco un panorama adorable.
Serías la reina mora.
Una real hembra, y gran señora.
Pero hemos de navegar por el Mare Nostrum.
Y se avejentaría, lleno de arrugas, tu hermoso rostro. Aunque conozco un remedio, para esa enfermedad.
Es el elixir de la eterna Juventud.
Siempre benévolo, a cualquier edad.
Exquisito, por su función en la salud mental.
Y física, del cuerpo humano y serrano.
¿ Quieres tocar el piano ? ¿ Quieres que vuelva a verte ? ¡ Está prohibido tenerte !
No es menester poseerte, puesto que ya te posees tú.
Eres tu dueña sincera.
Tu finca campestre responde, bajo el cielo azul,
que siempre me sonríes, como la vez primera.
Y es que la meta es la búsqueda. Nunca dejamos de aprender. ¿ Me has olvidado ?
¿ Qué te ha sucedido ? ¿ Me desprecias ?
Si soy el anfitrión u homenajeado.
A mi cumpleaños, te he invitado.
¡ Por supuesto ! No te desnudes. No hace falta...
Ponte cerca del ventilador, que está dando vueltas, para que revolotee tu falda.
Vuelves a tus tareas cotidianas.
Y no me prestas atención...
Ni escuchas mi canción.
Será que te sientes cómoda, siendo tan miserable.
Yo te ofrezco un panorama adorable.
Serías la reina mora.
Una real hembra, y gran señora.
Pero hemos de navegar por el Mare Nostrum.
Y se avejentaría, lleno de arrugas, tu hermoso rostro. Aunque conozco un remedio, para esa enfermedad.
Es el elixir de la eterna Juventud.
Siempre benévolo, a cualquier edad.
Exquisito, por su función en la salud mental.
Y física, del cuerpo humano y serrano.
¿ Quieres tocar el piano ? ¿ Quieres que vuelva a verte ? ¡ Está prohibido tenerte !
No es menester poseerte, puesto que ya te posees tú.
Eres tu dueña sincera.
Tu finca campestre responde, bajo el cielo azul,
que siempre me sonríes, como la vez primera.
Y es que la meta es la búsqueda. Nunca dejamos de aprender. ¿ Me has olvidado ?
¿ Qué te ha sucedido ? ¿ Me desprecias ?
Si soy el anfitrión u homenajeado.
A mi cumpleaños, te he invitado.
¡ Por supuesto ! No te desnudes. No hace falta...
Ponte cerca del ventilador, que está dando vueltas, para que revolotee tu falda.
Última edición: