Se apago la sed al ver el mar ancho
en todo su esplendor con sus luceros
directamente a mi corazón.
Entre las maderas que han quedado
de la duda de siempre, ahora el cielo
se ha disipado y te amo mas que nunca.
En tus pliegues de floresta oculta
inquietante mirada mas allá del horizonte
donde la tarde confunde la belleza de tu
rostro estará por siempre mi amor
aunque de este mar virtuoso no reciba
ni un verano de amor.
en todo su esplendor con sus luceros
directamente a mi corazón.
Entre las maderas que han quedado
de la duda de siempre, ahora el cielo
se ha disipado y te amo mas que nunca.
En tus pliegues de floresta oculta
inquietante mirada mas allá del horizonte
donde la tarde confunde la belleza de tu
rostro estará por siempre mi amor
aunque de este mar virtuoso no reciba
ni un verano de amor.