MARIANNE
MARIAN GONZALES - CORAZÓN DE LOBA
...
He visto caer la última flor en mi frontera,
no culparé a nadie, solo al fallido destino,
que ha talado viejos árboles en mi camino,
para ver cómo se extingue esta primavera.
La caricia inocente y tibiamente lisonjera
dormirá en el recuerdo de algún marino.
No quiero ser recordada por el repentino
silencio qué transita por esta fría rivera.
Se terminó este amor sutil y profundo,
nadie más que él conoció su algarabía,
que provocó en los besos de un segundo.
Mientras trasnoche esta vieja melodía,
tomaré prestado un suspiro moribundo,
para no tener que escribir algo de poesía.
MARIANNE
DENNISSE
ODELL*
He visto caer la última flor en mi frontera,
no culparé a nadie, solo al fallido destino,
que ha talado viejos árboles en mi camino,
para ver cómo se extingue esta primavera.
La caricia inocente y tibiamente lisonjera
dormirá en el recuerdo de algún marino.
No quiero ser recordada por el repentino
silencio qué transita por esta fría rivera.
Se terminó este amor sutil y profundo,
nadie más que él conoció su algarabía,
que provocó en los besos de un segundo.
Mientras trasnoche esta vieja melodía,
tomaré prestado un suspiro moribundo,
para no tener que escribir algo de poesía.
MARIANNE
DENNISSE
ODELL*