Camy
Camelia Miranda
Crepúsculo de marzo
astuto y tibio en mi ventana;
te posas misionero
y sumiso a mi favor.
Eres de bazas
el que tanto esperaba,
eres la promesa
que avista tu cesar,
para entregarme dadivoso
este abril que tanto añoro.
Ya el alba anuncia su llegada
y en silencio,
tomo la primera bocanada;
profunda y sin dudas,
mientras el rocío
bautiza sus primeras horas
y los pajarillos le hacen coro
en las ramas del olivo,
orquestando a las espigas
y poniendo de pie mis ansias
en comunión con mi alma.
¡Ay mi abril!
que de tantas sonrisas atesoro,
que de albricias me inundaste
y hoy, que te vuelvo tener,
caldeas esta romanza en mi piel,
barnizando de miel el claror de tu regreso
y esta sed que no me alcanza...
(Publicado en Mundo Poesía el 01 de Abril del 2012)