Amorosa escuela.

Nommo

Poeta veterano en el portal
Ella era mi mejor amiga.
Sondeé su mente y leí sus pensamientos como si fueran un libro abierto en mis manos.
Tenía una noción de mi existencia semejante a la de los caracoles.
Yo era baboso y llevaba mi casa a cuestas, como un hombre-orquesta carga con sus instrumentos de música.


La quise besar pero salió volando, sorteando el obstáculo que tenía en frente.


Se transformó en un pájaro azul fornido que cruzaba el Mar Mediterráneo a toda pastilla,
y sin violencia.
Refrescándose de vez en cuándo, pues apuraba a tragos la copa de la vida, que es espumante y salada.
Yo no podía sujetarla, como embarcación fuera-borda que trasciende en la Historia humana.
Era un hito deslumbrante para aquella época del siglo pasado.


Entonces, comprendí que tamaña empresa exigía un ejército y una boda con muchos esposos.


Un harén de hombres con los que copularía al atardecer, de uno en uno,
como quien reza, tocando las cuentas de un Rosario.
Sin embargo, se cansó en su carrera estudiantil y abandonó la Universidad apasionante.
Todo aquello del Mare Magnum de gente y de su navío espectacular, cesó dos años más tarde.


Entonces, la reconquisté, como hicieron los cristianos con el reino de Granada.


Expulsé a los musulmanes y judíos, con voz de tenor que da el Do de pecho, soto voce.
Mi mejor amiga me abrazó y me dio un rodillazo en mis partes más sensibles.
No entendí ese mensaje. ¿ Por qué me da lecciones esta inteligente alma gemela ?
El Dolor es la forma más sencilla de aprendizaje. Me propuse seguir su estela.


Nos apuntamos a clases de arquitectura y fui su mendigo. Ella era quien me daba limosna.


Poco a poco, creció el Amor correspondido.
Poco a poco, mi quimera se fue ensanchando.
Mi utopía se alargaba y hacía longeva...
Quince años después, me convertí en Adán. Ella fue Eva.


Señalóme una costilla. Y luego, un hombro y un omóplato. Me hizo la zancadilla. Mordí la hierba...


Me tiró del pelo.
Me obligó a comerme un bocadillo de chorizo.
Y otro de jamón serrano.
¡ Mendigo ! Me dijo... ¡ Aliméntate ! Es una orden.


Menos mal que sucedió todo eso, porque finalmente, nos enteramos de que éramos hermanos.


Nos habíamos separado, de pequeños.
Ya decía yo que nos parecíamos mucho...


¿ Amigos ? Pregunté. ¡ Mendigos ! Respondió con su sonrisa pícara y lozana.
 
Última edición:
Sencillamente desopilante. Leer a mi amigo Nommo (Poeta de Renombre) es divagar
por dimensiones etéricas inalcanzables. Porque suele transportarnos hacia latitudes irreales
combinando sus ingeniosas ocurrencias con lugares y hechos históticos de primer orden.

Amigos míos, quieren viajar por el tiempo y recorrer nebulosas inalcanzables... leamos entonces
al historiador del tiempo: El Gran Nommo. se los recomienda su mejor amigo... el que lo acompañaba
cuando todavía no era famoso, y vendiamos los dos alfajorcillos en las entradas de los estadios, de la
fabulosa Baecelona; la cual según las malas lenguas dicen que es la nueva Sodoma y Gomorra, de la
actual Europa... bueno...creo que se me está pegando el virus Nommo... Mejor me despido con un fuerte
abrazo, deseándole lo mejor a nuestro artista.

Su amigo de siempre: El Gitano.​
 
Ella era mi mejor amiga.
Sondeé su mente y leí sus pensamientos como si fueran un libro abierto en mis manos.
Tenía una noción de mi existencia semejante a la de los caracoles.
Yo era baboso y llevaba mi casa a cuestas, como un hombre-orquesta carga con sus instrumentos de música.


La quise besar pero salió volando, sorteando el obstáculo que tenía en frente.


Se transformó en un pájaro azul fornido que cruzaba el Mar Mediterráneo a toda pastilla,
y sin violencia.
Refrescándose de vez en cuándo, pues apuraba a tragos la copa de la vida, que es espumante y salada.
Yo no podía sujetarla, como embarcación fuera-borda que trasciende en la Historia humana.
Era un hito deslumbrante para aquella época del siglo pasado.


Entonces, comprendí que tamaña empresa exigía un ejército y una boda con muchos esposos.


Un harén de hombres con los que copularía al atardecer, de uno en uno,
como quien reza, tocando las cuentas de un Rosario.
Sin embargo, se cansó en su carrera estudiantil y abandonó la Universidad apasionante.
Todo aquello del Mare Magnum de gente y de su navío espectacular, cesó dos años más tarde.


Entonces, la reconquisté, como hicieron los cristianos con el reino de Granada.


Expulsé a los musulmanes y judíos, con voz de tenor que da el Do de pecho, soto voce.
Mi mejor amiga me abrazó y me dio un rodillazo en mis partes más sensibles.
No entendí ese mensaje. ¿ Por qué me da lecciones esta inteligente alma gemela ?
El Dolor es la forma más sencilla de aprendizaje. Me propuse seguir su estela.


Nos apuntamos a clases de arquitectura y fui su mendigo. Ella era quien me daba limosna.


Poco a poco, creció el Amor correspondido.
Poco a poco, mi quimera se fue ensanchando.
Mi utopía se alargaba y hacía longeva...
Quince años después, me convertí en Adán. Ella fue Eva.


Señalóme una costilla. Y luego, un hombro y un omóplato. Me hizo la zancadilla. Mordí la hierba...


Me tiró del pelo.
Me obligó a comerme un bocadillo de chorizo.
Y otro de jamón serrano.
¡ Mendigo ! Me dijo... ¡ Aliméntate ! Es una orden.


Menos mal que sucedió todo eso, porque finalmente, nos enteramos de que éramos hermanos.


Nos habíamos separado, de pequeños.
Ya decía yo que nos parecíamos mucho...


¿ Amigos ? Pregunté. ¡ Mendigos ! Respondió con su sonrisa pícara y lozana.
hahahah solo a ti te pasan estas cosas? me sorprende mucho la picardía de tus letras, saludos
 

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