pequeña anie
Poeta que considera el portal su segunda casa
En un mundo de almas, imperfectas
vi llegar un ángel de alas doradas,
quedé atrapada en su dulce mirada
flecha de Cupido, al corazón directa.
Tomé su mano, sin miedo ni dudas
con ansias de emprender camino,
al besar sus labios, supe mi destino
nuestras almas quedaron desnudas.
Ceñido con ternura a mi cintura
me levanta hasta el mismo cielo
sin alas y despierta, levanto vuelo
en sus brazos, me seduce la locura.
Puedo ver bajo mis pies al mundo
aires de grandeza de mi se apoderan,
en su mirada el amor es profundo
mi alma, ser y cuerpo lo veneran.
Soñando despierta entre tus brazos
te observo con dulzura... ángel mío,
no tengo miedo, ya no siento el frío
llena de amor, ¡vuelo en tu regazo!.
vi llegar un ángel de alas doradas,
quedé atrapada en su dulce mirada
flecha de Cupido, al corazón directa.
Tomé su mano, sin miedo ni dudas
con ansias de emprender camino,
al besar sus labios, supe mi destino
nuestras almas quedaron desnudas.
Ceñido con ternura a mi cintura
me levanta hasta el mismo cielo
sin alas y despierta, levanto vuelo
en sus brazos, me seduce la locura.
Puedo ver bajo mis pies al mundo
aires de grandeza de mi se apoderan,
en su mirada el amor es profundo
mi alma, ser y cuerpo lo veneran.
Soñando despierta entre tus brazos
te observo con dulzura... ángel mío,
no tengo miedo, ya no siento el frío
llena de amor, ¡vuelo en tu regazo!.
Última edición: