POLIETILENTEREFTALATO
Hoy percibí la plenitud del universo,
en tus temblorosos faros radiantes.
Percibí el temblor de tus tejidos celulares,
la absoluta oscuridad de los desiertos nocturnos
de tus curvas tangenciales.
Percibí la claridad de tus besos,
y en ellos, el universo estrellado,
la ambigüedad de tus sueños,
y en ellos, el minimalismo etéreo.
Percibí que eramos argón, o más bien
el polietilentereftalato de las botellas
que guardan nuestra esencia,
pensando que podriamos ser volatiles,
y no lo somos.
Percibí todo, en tus faros radiantes,
percibí tu vacío y tu acantilado,
tu caida y tu vuelo, en esos brillantes ojos.
Y compendí, autodidácticamente
que queria llenar tu
polietilentereftalato.
Carlos Reinhards
Hoy percibí la plenitud del universo,
en tus temblorosos faros radiantes.
Percibí el temblor de tus tejidos celulares,
la absoluta oscuridad de los desiertos nocturnos
de tus curvas tangenciales.
Percibí la claridad de tus besos,
y en ellos, el universo estrellado,
la ambigüedad de tus sueños,
y en ellos, el minimalismo etéreo.
Percibí que eramos argón, o más bien
el polietilentereftalato de las botellas
que guardan nuestra esencia,
pensando que podriamos ser volatiles,
y no lo somos.
Percibí todo, en tus faros radiantes,
percibí tu vacío y tu acantilado,
tu caida y tu vuelo, en esos brillantes ojos.
Y compendí, autodidácticamente
que queria llenar tu
polietilentereftalato.
Carlos Reinhards